La provincia de Almería ha asumido este sábado un papel protagonista en el tablero político de cara a las próximas elecciones autonómicas del 17M. La capital almeriense acoge una intensa jornada de precampaña marcada por la presencia de los principales líderes de las formaciones de derecha y centroderecha, en un contexto condicionado por los recientes datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Las estimaciones de este organismo han generado un clima de optimismo moderado en las filas de los populares y una obligada reacción en la formación de Santiago Abascal, situando a Almería como un territorio clave para determinar los equilibrios de poder en el Estado español.
La actividad política comienza a las 11,30 horas en el Auditorio Maestro Padilla, donde el presidente del PP de Andalucía y candidato a la reelección de la Presidencia de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, protagoniza un acto de gran calado orgánico. Moreno estará arropado por el candidato del PP de Almería y presidente provincial, Ramón Fernández-Pacheco, y por la secretaria general del PP de Almería ciudad, María del Mar Vázquez. Durante su intervención, el líder de los populares incidirá en la necesidad de mantener la estabilidad alcanzada, apoyándose en unas proyecciones del CIS que otorgan a su formación una horquilla de entre 6 y 8 escaños por la circunscripción almeriense. De cumplirse estas previsiones, el PP no solo revalidaría los 6 parlamentarios que ostenta actualmente, sino que podría ampliar su ventaja, consolidando a la provincia como uno de sus principales caladeros de votos.
Por otro lado, la jornada concluirá con un acto de fuerte carga simbólica en la Plaza de la Catedral a las 20,00 horas. El presidente de Vox, Santiago Abascal, junto al candidato de esta formación a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, clausurarán un encuentro que busca reactivar a su base electoral en un momento crítico. Los datos del CIS vaticinan un freno en el auge de este partido en Almería, estimando una representación de entre 1 y 3 parlamentarios, cuando siempre les ha otorgado mejores resultados de los que luego ha llegado a lograr. Teniendo en cuenta que en la actualidad cuentan con 3 representantes por esta provincia, la posibilidad de reducir su presencia a un solo escaño ha obligado a la formación a redoblar esfuerzos para evitar el trasvase de votos hacia otras opciones conservadoras y movilizar al electorado desencantado.
En el espectro de la izquierda, el PSOE observa con cautela este despliegue de fuerzas de sus adversarios. La formación socialista ha recibido con cierto alivio las previsiones del CIS, que apuntan a que podrían mantener sus 3 parlamentarios actuales por Almería, a pesar de que otros sondeos previos les auguraban un descenso hasta los 2 representantes. Esta perspectiva de resistencia llega tras la visita de la candidata María Jesús Montero a la provincia el pasado viernes. Aunque Montero no protagonizó un mitin de grandes dimensiones ya que limitó su presencia a un encuentro con la cúpula del partido y una visita a Expolevante, su presencia en Almería sirvió para pulsar el ánimo de la militancia y reforzar la estrategia de una formación que pelea por no ceder terreno en un escenario tradicionalmente complejo para sus intereses.
Este doble despliegue en la capital subraya que Almería no es solo un escenario de paso, sino un campo de batalla fundamental donde se dirimen las mayorías necesarias para gobernar. La convergencia de Moreno Bonilla y Abascal en un mismo día evidencia que el control del voto en el sureste de España será determinante para el desenlace de los comicios del 17 de marzo, en una carrera electoral donde cada escaño en juego en la provincia podría inclinar definitivamente la balanza del poder parlamentario.