La cifra es contundente y describe una provincia que ya no se entiende sin la inmigración: el 41,6% de los bebés nacidos en Almería tienen al menos un progenitor extranjero, según los últimos datos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.
El número de nacimientos ocurridos en 2024 de madres residentes en Andalucía fue de 60.129, un 2,1% menos que en el año anterior. Atendiendo a la nacionalidad, el número de nacimientos de madre española fue de 50.180, un 2,7% menos que el año anterior, mientras que el de madre extranjera fue de 9.949, un 1,5% más que en 2023. Los nacimientos de madre extranjera representaron el 16,5% del total de nacimientos, porcentaje superior al análogo en 2023 (16,0%). Por provincias, los porcentajes más altos de nacimientos de madre extranjera y que superan esta media andaluza, se produjeron en Almería, 36,7%, seguida de Málaga y Huelva con un 24,0% y un 20,8% respectivamente.
El dato almeriense es el porcentaje más alto de toda Andalucía, muy por encima de la media autonómica (19,9%). Si a esa ciifra se le suma los nacimientos en que el padre es extranjero, se llega a ese 42% mencionado.
Si a esta realidad demográfica se suma la población extranjera ya asentada —en torno al 22–23% del total provincial, según distintas fuentes estadísticas— y la presencia creciente de hijos de inmigrantes nacidos en España, el resultado es una provincia donde alrededor del 40% de los residentes tienen, al menos, un progenitor nacido fuera del país. De ahí la cifra del 43% que encabeza este reportaje: una estimación razonable basada en la combinación de nacimientos recientes y estructura poblacional.
En este contexto, la propuesta de Vox de implantar la llamada “prioridad nacional” —que el partido ha defendido en mítines, entrevistas y pactos autonómicos— abre un debate de enorme calado en Almería: ¿qué ocurriría si se aplicaran criterios que relegan a quienes no cumplen determinados requisitos de nacionalidad o ascendencia?
La agricultura intensiva del Poniente, el manipulado hortofrutícola, la construcción y la hostelería han convertido a Almería en una de las provincias con mayor diversidad de España. La llegada de población extranjera desde los años noventa no solo sostuvo el crecimiento económico, sino que transformó la estructura familiar y social, ya que hasta poco antes era una tierra devastada por la emigración masiva.
El dato del IECA es especialmente revelador: cuatro de cada diez bebés nacidos en Almería tienen al menos un progenitor extranjero . En Málaga, la segunda provincia andaluza con mayor diversidad, el porcentaje se queda en el 29,2%.
La tendencia es clara: la Almería del futuro será aún más diversa que la actual. Y cualquier política que introduzca filtros basados en el origen familiar afectará directamente a una parte muy significativa de la población.
Vox ha convertido la “prioridad nacional” en uno de sus ejes discursivos. En declaraciones públicas, su presidente Santiago Abascal ha defendido que los españoles deben tener preferencia en el acceso a ayudas sociales, vivienda pública y determinadas prestaciones. En distintos actos ha denunciado que “los españoles están discriminados” y ha exigido “poner a los españoles primero” en el reparto de recursos públicos, especialmente en materia de vivienda y ayudas sociales.
En pactos autonómicos como los de Extremadura o Aragón, Vox ha logrado introducir formulaciones que apelan a “promover el acceso a las ayudas inspirándose en el principio de prioridad nacional”, lo que en la práctica supone condicionar el acceso a recursos públicos a criterios de nacionalidad o arraigo.
El partido también ha defendido limitar la atención sanitaria de los inmigrantes en situación irregular a casos de urgencia y restringir determinadas prestaciones no contributivas a quienes no tengan nacionalidad española.
¿Pero para Vox quién es el "nacional" que se debe priorizar? Pues ahí está la clave. Para Vox, según su secretario general, Ignacio Garriga, ha de ser la persona nacida en España de padres españoles, lo que por ejemplo dejaría fuera a ese 40% de alnmerienses, pero también al Rey Emérito, que nació en Roma, o al actual Rey Felipe VI cuya madre nació en Grecia, y qué decir del propio Garriga cuya madre era ecuatoguineana, o Javier Ortega Smtih de madre argentina, o Rocío Monasterio de padre cubano.
Aplicar una política de “prioridad nacional” estricta en Almería tendría un impacto directo sobre:
El 22–23% de residentes extranjeros, muchos de ellos con décadas de empadronamiento, trabajo y cotización.
Los hijos de inmigrantes nacidos en España, que son ya una parte estructural de la sociedad almeriense.
Las familias mixtas, cada vez más frecuentes en la provincia.
En total, alrededor del 40–43% de la población podría verse afectada por criterios que prioricen a quienes cumplen determinados requisitos de nacionalidad o ascendencia.
La cuestión no es solo jurídica —la Constitución prohíbe discriminar entre españoles por origen, por lo que tan español es uno de rancias raices, como uno recién nacionalizado— sino profundamente social: ¿cómo se define quién es “de aquí” en una provincia donde casi la mitad de los nuevos almerienses tienen raíces familiares fuera de España?
El PP, socio de Vox en varios gobiernos autonómicos, ha tratado de suavizar el concepto apelando al “arraigo” más que a la nacionalidad. Pero Vox insiste en que su objetivo es reservar determinadas ayudas y prestaciones a los españoles, y limitar el acceso de los extranjeros a la red de protección social.
En una provincia como Almería, donde miles de extranjeros cumplen sobradamente los criterios de arraigo —años de empadronamiento, trayectoria laboral, vínculos familiares—, la frontera entre “arraigo” y “nacionalidad” se vuelve difusa. Y la aplicación de criterios de prioridad podría generar desigualdades profundas en barrios, centros educativos y servicios públicos.
Detrás del 41,6% de nacimientos con progenitores extranjeros hay historias de integración, esfuerzo y convivencia: familias marroquíes, rumanas, senegalesas o latinoamericanas que llevan años construyendo su vida en Almería; jóvenes nacidos en El Ejido, Roquetas o la capital que solo conocen esta tierra; trabajadores que sostienen sectores enteros de la economía provincial.
Para todos ellos, la “prioridad nacional” no es un concepto abstracto, sino una medida que podría afectar a su acceso a vivienda, ayudas sociales o servicios públicos.
El debate sobre la “prioridad nacional” no es un debate ideológico ajeno a la realidad almeriense. Es un debate que afecta directamente a casi la mitad de la población, a quienes ya forman parte de la identidad de esta provincia y a quienes sostienen buena parte de su economía.
Por eso, cuando se afirma que “Vox quiere eliminar los derechos del 43% de los almerienses”, lo que se está señalando es el impacto potencial de sus propuestas sobre una provincia que es, hoy más que nunca, diversa, mestiza y profundamente interdependiente.
Almería: La Vanguardia Demográfica
Una radiografía de la diversidad en España y el choque con la "Prioridad Nacional".
Almería ha dejado de ser solo una provincia receptora de trabajadores para convertirse en una sociedad donde la herencia migrante es el núcleo de las nuevas generaciones. Los datos del IECA revelan una transformación estructural sin precedentes en Andalucía.
Bebés con Progenitor Extranjero
41,6%
Dato más alto de Andalucía (2024)
Bebés con Madre Extranjera
36,7%
Frente al 16,5% de media andaluza
Población Extranjera Residente
23%
Base estructural de sectores clave
Población con Raíces Fuera
~43%
Estimación incluyendo nacidos en España
Al comparar los nacimientos de madre extranjera entre las provincias andaluzas, Almería destaca extraordinariamente. Con un 36,7%, duplica holgadamente la media de la comunidad autónoma (16,5%), evidenciando un ritmo de diversificación muy superior al de provincias vecinas como Málaga o Huelva.
Si sumamos la población extranjera asentada y la creciente presencia de hijos de inmigrantes nacidos en la provincia, nos encontramos ante una nueva realidad estructural. Casi la mitad de los residentes actuales están vinculados directamente a la inmigración, redefiniendo el concepto de "arraigo".
En este contexto de profunda hibridación demográfica, la propuesta de Vox de implantar la "prioridad nacional" abre un debate crítico. La iniciativa busca condicionar el acceso a recursos públicos (vivienda, ayudas sociales) a criterios estrictos de nacionalidad.
Aplicar estas políticas en Almería afectaría a ese 43% de la población. Además, sectores económicos vitales para el PIB provincial sufrirían una desestabilización directa si se restringe la protección social a su fuerza laboral mayoritaria.
"¿Cómo se define quién es 'de aquí' en una provincia donde casi la mitad de los nuevos almerienses tienen raíces familiares fuera de España?"
Sostenida por mano de obra migrante
Alta dependencia de población extranjera
Motor de servicios transversal
Industria hortofrutícola auxiliar
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