El histórico enclave que albergaba el antiguo faro de Garrucha no ha logrado despertar el interés de los inversores en su primera salida al mercado. La subasta pública organizada para la enajenación de esta finca, situada en pleno corazón del municipio, ha sido declarada desierta al expirar el plazo sin que se registrara ninguna propuesta económica por el inmueble, según han ratificado fuentes de la administración portuaria de Almería.
La propiedad, una superficie de más de 4.500 metros cuadrados ubicada en el Paseo de la Marina, salió a licitación con un precio de partida superior a los 2,6 millones de euros. Tras este primer intento fallido, el Consejo de Administración de la institución portuaria de Almería baraja ahora las siguientes fases del proceso, que podrían incluir nuevas convocatorias con una reducción en el coste inicial para hacer la oferta más atractiva.
Esta parcela quedó sin utilidad operativa en septiembre de 2021, momento en el que el faro cesó su actividad al verse rodeado por el crecimiento del núcleo urbano, lo que imposibilitaba su labor de guía para los navegantes. Su relevo fue asumido por la nueva infraestructura situada en Mojácar. Al carecer de valor para la señalización marítima actual, el terreno fue desafectado del dominio público tras obtener el visto bueno de las autoridades estatales en 2025.
El objetivo de esta venta es transformar un activo patrimonial en desuso en recursos económicos que permitan financiar nuevos proyectos de infraestructura en la capital y el resto de instalaciones dependientes de la provincia. La normativa vigente permite realizar hasta cuatro intentos de subasta o, incluso, negociar una adjudicación directa si algún interesado lo solicita bajo las condiciones de la última licitación celebrada. De momento, este rincón del litoral de Almería permanece a la espera de un proyecto que le devuelva la actividad.