Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre el nivel educativo de la población han vuelto a situar a Almería en una posición delicada dentro del mapa nacional. Según el Censo de Población de 2024, la provincia presenta uno de los porcentajes más bajos de ciudadanos con estudios superiores, alcanzando solo el 25,1%, una cifra que solo empeoran ligeramente Cuenca y Toledo.
Esta realidad contrasta drásticamente con los datos del norte de España o la capital, donde regiones como Gipuzkoa, Bizkaia o Madrid superan con holgura el 42% de población con alta cualificación. La media en Almería refleja una brecha formativa persistente, quedando también por debajo de la media nacional, que se sitúa en el 33,6%.
El estudio detalla que dentro de la categoría de estudios superiores se engloban desde la formación profesional de grado superior hasta los doctorados, pasando por grados universitarios y másteres. A nivel regional, el crecimiento de personas con esta formación ha sido ligero en comparación con ejercicios anteriores, pero insuficiente para escalar posiciones en el ranking estatal.
En cuanto a la demografía de esta formación, los datos muestran que existe una brecha de género, siendo las mujeres las que ostentan un mayor porcentaje de títulos superiores. Por edades, el grueso de los profesionales cualificados se concentra en el tramo que va de los 40 a los 49 años.
Por último, el censo también arroja luz sobre el mercado laboral, confirmando que la población ocupada ha experimentado un incremento del 1% respecto al año anterior. Esta tendencia al alza en el empleo, que también se refleja en el resto del territorio, convive con la necesidad de seguir impulsando la formación técnica y académica en zonas como Almería para converger con los estándares educativos nacionales.