La justicia en Almería ha dado un paso definitivo para cerrar uno de los episodios más dolorosos vividos recientemente en la comarca del Almanzora. La Audiencia Provincial ha ratificado la condena de cinco años de cárcel para un joven de 20 años responsable del atropello mortal de un niño de ocho años en el municipio de Macael. El tribunal ha desestimado así el recurso de la familia de la víctima, que solicitaba un castigo más severo, al considerar que la pena impuesta originalmente se ajusta a la gravedad de los hechos y a las circunstancias personales del acusado.
El trágico suceso se remonta a la tarde del 16 de mayo de 2024, cuando el condenado, residente en Olula del Río, circulaba con un ciclomotor por la transitada Avenida Paco Cosentino de Macael. Según recoge el fallo judicial, el joven avanzaba a una velocidad excesiva y temeraria, superando con creces los límites urbanos, a pesar de carecer de licencia de conducir y de seguro obligatorio para el vehículo. En un momento de absoluta imprudencia, realizó un adelantamiento a gran velocidad por el carril contrario, rebasando a tres coches que se habían detenido para ceder el paso a dos menores que cruzaban por el paso de peatones.
El impacto fue devastador para el pequeño, que salió despedido más de 25 metros, mientras que su hermana logró salvar la vida con heridas leves ante la mirada impotente de su padre. Tras el siniestro, el motorista optó por el camino de la huida, abandonando el lugar de forma inmediata sin prestar auxilio. No obstante, las investigaciones permitieron su localización apenas seis horas después en su domicilio, donde las pruebas detectaron que había consumido droga, concretamente cocaína y marihuana, lo que agravó su situación legal en el marco de un delito de homicidio por imprudencia grave.
A pesar de la crudeza del caso, la ponente de la sentencia ha validado la decisión del juzgado de instancia de no elevar la pena, fundamentándose en que el procesado no tenía antecedentes previos y mostró lo que se ha calificado como un arrepentimiento "sincero". Este gesto se materializó a través de una misiva enviada a los familiares del menor y en un "reconocimiento completo de todos y cada uno de los hechos" durante el desarrollo de la vista oral. Estos atenuantes han servido para equilibrar la balanza frente a la petición de la acusación particular.
Además del periodo de reclusión, el fallo impone al joven la prohibición de conducir cualquier vehículo a motor durante un periodo de seis años y medio, junto al pago de una multa económica diaria durante un año. La sentencia también establece las indemnizaciones correspondientes para la familia del menor fallecido, cuya muerte dejó una profunda huella en la sociedad de Almería. Asimismo, se deja abierta la puerta a que, una vez se ejecute la condena, se tramite la expulsión del territorio nacional del condenado, dada su condición de extranjero.