En la antesala de los comicios que se celebrarán el próximo 17 de mayo, la candidata número uno de Por Andalucía por la circunscripción de Almería, María Jesús Amate, ha analizado un escenario electoral marcado por la alta incertidumbre y la crisis de gestión de los servicios públicos en el territorio almeriense. Amate, en una entrevista en Almería de Cerca de 7TV Almeria ha destacado que, si bien las encuestas internas de su formación reflejan una tendencia positiva con una "crecida del espacio de Por Andalucía", la clave del resultado final reside en la movilización de la ciudadanía, ya que "hay un 40 por ciento de personas que todavía no tienen decidido su voto". Según la candidata, este amplio porcentaje de indecisos y abstencionistas será el factor determinante que marcará "la decisión final del resultado de las elecciones andaluzas", en un momento en el que la provincia se juega su representación y el modelo de gestión para los próximos años.
La unidad de las fuerzas progresistas en la provincia de Almería es una de las principales preocupaciones para la coalición, tras no haberse logrado un acercamiento definitivo con otras formaciones como Adelante. Amate ha sido tajante al valorar los riesgos electorales de esta fragmentación, reconociendo que "cualquier partido que se nos sitúe a la izquierda puede llevarnos un coste e incluso el no llegar a tener el parlamentario". Para la candidata, los antecedentes electorales demuestran que la división de fuerzas perjudica directamente las opciones de obtener representación por la provincia, aunque ha reiterado su voluntad de entendimiento tras las elecciones para propiciar un cambio político, asegurando que "si para echar a Juanma Moreno hay que llegar a un pacto con el PSOE, lo vamos a hacer".
En lo referente a la situación de la sanidad pública, uno de los pilares de su discurso, Amate ha denunciado una desconexión total entre el discurso oficial del PP y la experiencia diaria de los habitantes de Almería. "Juanma Moreno vive en un mundo paralelo al que está viviendo la gente real de a pie", ha sentenciado la candidata, aportando datos sobre el deterioro de la atención primaria. Según su análisis, mientras el ejecutivo de la Junta de Andalucía presume de gestión, la realidad es que para obtener una cita médica en la provincia se requieren "entre dos o tres semanas" y existen "treinta y nueve médicos de cabecera" sin cubrir en las denominadas zonas de difícil cobertura del territorio almeriense. Amate sostiene que "la atención primaria, a día de hoy, está quebrada", señalando que se ha producido una reducción en el número de pacientes atendidos diariamente sin que ello haya venido acompañado de un refuerzo real de las plantillas.
Especialmente crítica ha sido con la situación en comarcas como el Poniente y municipios como El Ejido o Roquetas de Mar, donde la presión asistencial ha desbordado las capacidades de los centros de salud. Amate ha explicado que, tras el cambio de sistema derivado de la crisis sanitaria de hace unos años, se pactó bajar las ratios, pero "el problema es que se han bajado las ratios de pacientes por día, pero no se ha aumentado el número de médicos". Esto ha provocado que en zonas con gran crecimiento poblacional de Almería, cada médico de familia tenga asignados "unos 2.000 o 2.200 pacientes", frente a los 1.500 de periodos anteriores. Además, ha lamentado que muchos profesionales abandonen España en busca de "condiciones laborales dignas", lo que agrava la falta de especialistas en los hospitales de la provincia.
En el ámbito educativo, Por Andalucía denuncia una estrategia de desmantelamiento de la red pública en favor de la enseñanza privada y concertada. Amate ha afirmado que "se están cerrando aulas en la educación pública y se están abriendo en la concertada o en la privada", integrando esta tendencia en un modelo que utiliza la "excepcionalidad de las ratios" como norma habitual en los colegios de Almería. La candidata ha puesto el foco en la falta de recursos para alumnos con necesidades especiales, señalando que muchas aulas de tres años cuentan con 25 niños más varios pendientes de diagnóstico, pero con "un solo docente, porque no hay ni docente de apoyo". A su juicio, los datos positivos que esgrime el PP solo se sostienen en el cómputo general, pero "si nos vamos estrictamente a los colegios públicos, el cómputo es negativo".
Otro de los grandes desafíos para la provincia es la gestión de la dependencia, donde los plazos administrativos se han convertido en una barrera insalvable para miles de familias almerienses. Amate ha denunciado que las resoluciones están tardando "500 días para que venga el recurso a las familias", una situación que califica de desesperante y que obliga a muchos ciudadanos de Almería a "vender patrimonio, a dejar de trabajar o a acabar con todo su ahorro". La propuesta de su formación es que, mediante un refuerzo de los equipos técnicos de la Junta de Andalucía, el tiempo de espera "de esos 500 días se baje a 147", que es el plazo que marca la propia normativa vigente en la comunidad y que permitiría una atención digna y rápida a las personas más vulnerables.
La vivienda se sitúa también como una prioridad absoluta en el programa de Por Andalucía para Almería. Amate ha abogado por la construcción de vivienda pública y el control de los precios del alquiler para frenar la escalada que sufren los jóvenes y trabajadores de la provincia. En este sentido, ha revelado que la Sareb contactó con los ayuntamientos almerienses para ofrecerles sus activos, pero "el criterio es que la mayoría de los ayuntamientos de Almería no han querido", optando en su lugar por quedarse con suelos urbanizables para otros fines. La candidata defiende que estas viviendas deben ser gestionadas por la administración pública para ofrecer precios asequibles, criticando que el actual modelo de gestión de activos bancarios no esté dando soluciones habitacionales a los vecinos de municipios con alta demanda.
Finalmente, María Jesús Amate ha defendido un modelo fiscal progresivo para financiar el sostenimiento de estos servicios en el Estado español, oponiéndose a las rebajas impositivas del actual ejecutivo andaluz que, en su opinión, solo benefician a las rentas más altas. "Los impuestos son necesarios porque sin impuestos no se pagan los servicios públicos", ha argumentado, proponiendo una subida impositiva a quienes posean más de un millón de euros o rentas muy elevadas, bajo la premisa de que "el que más gane tiene que aportar más". Para la candidata de Por Andalucía, las políticas del PP están diseñadas para las "élites", mientras que la mayoría de los ciudadanos de Almería requieren de una administración que proteja sus derechos fundamentales y garantice una vida digna para todos los almerienses.