La sanidad pública en Almería da un paso decisivo hacia la sostenibilidad. El Servicio Andaluz de Salud, organismo dependiente de la Junta de Andalucía, ha formalizado la adjudicación para el diseño y la puesta en marcha de sistemas de energía solar fotovoltaica en 16 puntos estratégicos de la red asistencial almeriense. Esta iniciativa, que cuenta con un presupuesto total de 604.559 euros, busca transformar la gestión energética de los edificios sanitarios mediante el aprovechamiento de la radiación solar.
El proyecto cuenta con un sólido respaldo financiero europeo, ya que el 85 por ciento de los fondos provienen del Programa Feder 2021-2027. La ambiciosa hoja de ruta técnica no solo incluye la instalación física de los paneles, sino también la elaboración de los proyectos básicos y de ejecución, la dirección de los trabajos y la supervisión de la seguridad y salud en cada una de las fases.
Entre las infraestructuras que se verán beneficiadas por esta apuesta verde destacan los dos grandes referentes hospitalarios de la provincia: el Hospital Universitario Torrecárdenas, ubicado en Almería capital, y el Hospital Universitario Poniente. Del mismo modo, centros de gran afluencia como la Bola Azul y el CARE Nicolás Salmerón integrarán estos sistemas de generación limpia en sus instalaciones.
La extensión de esta red fotovoltaica llegará a diversos puntos de la geografía provincial. Cuatro firmas de ingeniería y arquitectura —Enneo Ingeniería, AIMA Ingeniería, J2 de Simón y Cuerva Arquitectos SLP, y Ayesa Ingeniería y Arquitectura— se encargarán de implementar estas mejoras en municipios como Roquetas de Mar, concretamente en el centro de salud de la localidad y en el de El Parador. También se actuará en los consultorios de Cabañuelas Bajas en Vícar, así como en los términos municipales de Balanegra, Adra, Abla y Alhama de Almería.
La planificación también incluye el centro 'El Lometico' en Carboneras, el centro de salud de Sorbas y las instalaciones de San Isidro y Campohermoso en Níjar, además del centro de La Cañada en la capital. Con un plazo de ejecución estimado de seis meses una vez que arranquen las obras, este plan se consolida como una de las intervenciones más relevantes en materia de eficiencia energética llevadas a cabo por la administración autonómica en la provincia, centrada en disminuir la huella de carbono y reducir la dependencia de fuentes de energía convencionales en el entorno asistencial.