La situación de inseguridad en las costas de Almería ha centrado parte del discurso de cierre de campaña de Juanma Moreno. El actual presidente de la Junta de Andalucía y candidato del PP ha calificado como "vergonzoso" e "insoportable" el último incidente ocurrido en aguas almerienses, donde una narcolancha ha colisionado contra una patrullera de Aduanas durante una persecución.
Moreno ha lamentado que el problema del tráfico de sustancias ilícitas, que antes se concentraba principalmente en el área del Estrecho, se haya expandido por todo el litoral andaluz. Según ha denunciado, los delincuentes actúan con total libertad desde Pulpí hasta la frontera con Portugal, cubriendo casi 900 kilómetros de costa donde, a su juicio, las mafias "campan a sus anchas" ante la falta de una respuesta contundente por parte del Gobierno central.
El dirigente popular ha mostrado su indignación por la carencia de medios técnicos y personales que sufren la guardia civil, la policía nacional y el Servicio de Vigilancia Aduanera. Moreno ha señalado que es doloroso ver cómo los delincuentes se mofan del sacrificio de los agentes, advirtiendo que el tráfico de droga no solo corrompe las instituciones, sino que "envenena a nuestros hijos y nietos".
Para atajar esta crisis, el candidato del PP ha exigido una reforma urgente del Código Penal que endurezca los castigos contra el narcotráfico. En este sentido, ha dejado claro que su Ejecutivo se mantendrá firme y "plantará cara" a estas organizaciones si revalida la confianza de los ciudadanos en las urnas.
Durante su intervención en Sevilla, Juanma Moreno ha recordado la pérdida de seis agentes en acto de servicio mientras perseguían este tipo de embarcaciones. Ha calificado de "intolerable" que ni el presidente del Gobierno ni el ministro del Interior acudieran a los funerales de los guardias civiles fallecidos recientemente en Huelva, reprochando el uso de recursos públicos para fines personales frente al olvido de sus "obligaciones morales" con las familias de las víctimas.
"Esto no son accidentes laborales, son asesinatos", ha sentenciado con rotundidad, subrayando que las muertes de los servidores públicos son consecuencia directa de ataques perpetrados por redes criminales que operan de forma violenta en puntos críticos como Almería. Su mensaje final ha sido de apoyo absoluto a las familias y de exigencia de respeto para quienes arriesgan su vida frente al homicidio y el crimen organizado.