Un equipo de investigación internacional, que incluye a la Universidad de Almería, el centro IFAPA La Mojonera y la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA-CSIC), junto con la Universidad de Roma Tor Vergata, ha desarrollado un innovador extracto a partir de una cianobacteria llamada Nostoc commune. Este avance tiene el potencial de aumentar hasta un 60% la producción de cultivos en condiciones adversas como la sequía o la salinidad.
El extracto se obtiene de organismos presentes en las biocostras, que son comunidades de microorganismos que cubren suelos áridos. Este producto actúa como un potente estimulante del crecimiento vegetal y mejora la resistencia de las plantas ante situaciones de estrés hídrico. En ensayos realizados con cultivos modelo como lechuga y tomate, se observó un aumento del 20% en el número de hojas y un incremento del 27% en la producción total de lechugas. En el caso del tomate, los resultados fueron aún más impresionantes, con un aumento del 60% en la cantidad de frutos y cerca del 50% en su peso. Según Gabriel Acién, investigador de la Universidad de Almería, “los ejemplares tratados no sólo crecen más, sino que soportan mejor las condiciones adversas sin reducir su producción”.
Este proceso no solo es prometedor desde el punto de vista agrícola, sino que también es escalable. Aunque se ha probado inicialmente a pequeña escala en laboratorio, está listo para su desarrollo industrial y posterior transferencia al sector agrícola. Los investigadores publicaron sus hallazgos en el artículo titulado ‘Biocrust-derived Cyanobacterial Hydrolysate: A Sustainable Approach to Boosting Crop Growth and Stress Tolerance’, en el Journal of Soil Science and Plant.
El valor añadido radica en el origen del microorganismo utilizado. Nostoc commune prospera en entornos donde la vida vegetal enfrenta grandes desafíos, lo que le permite desarrollar compuestos que protegen a las plantas frente al estrés ambiental. Para obtener este extracto, los investigadores cultivaron la cianobacteria en fotobiorreactores y procesaron su biomasa para extraer sustancias naturales como polisacáridos, antioxidantes y fitohormonas.
Los expertos aclaran que los microorganismos no se aplican vivos; se extraen compuestos beneficiosos que mantienen sus propiedades tras ser procesados. Esto facilita su uso en agricultura mediante métodos similares a los fertilizantes tradicionales, ya sea por pulverización sobre las hojas o a través del riego. Gabriel Acién señala que “los ensayos muestran que la aplicación directa sobre las hojas es la más eficaz”, permitiendo una absorción más rápida.
Los experimentos se llevaron a cabo bajo condiciones controladas en las instalaciones de Fertiglobal, ubicadas en Larderello (Italia). Durante estos ensayos se evaluó tanto la germinación como el crecimiento de las plantas ante situaciones estresantes. Se constató que el extracto no solo favorece el desarrollo inicial, sino que también ayuda a mantener la actividad fisiológica cuando hay escasez de agua o aumenta la salinidad del suelo.
Este avance subraya el papel crucial de los recursos biológicos para avanzar hacia modelos agrícolas más sostenibles, capaces de enfrentar los retos ambientales actuales sin comprometer la producción alimentaria. Los investigadores planean validar su eficacia en condiciones reales y explorar su aplicación en otros cultivos.
Dicha investigación ha sido financiada por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, así como por diversas instituciones italianas y programas europeos como NextGenerationEU/PRTR y REALM, además del Plan de Investigación y Transferencia de la Universidad de Almería.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Aumento en la producción de tomates | 60% |
| Incremento en la producción de lechugas | 27% |
| Aumento en el número de hojas de lechugas | 20% |
| Incremento en el peso de los tomates | Cercano al 50% |