Los resultados provisionales de las elecciones andaluzas, con el 60% del voto escrutado, confirman un escenario en el que el Partido Popular vuelve a ganar con claridad, pero sin alcanzar la mayoría absoluta, mientras que Adelante Andalucía emerge como la fuerza que más crece en la izquierda, doblando en escaños a Por Andalucía.
Según los datos oficiales, el PP obtiene 50 escaños, muy lejos de los 55 necesarios para gobernar en solitario, y pierde ocho respecto a 2022. Su porcentaje de voto cae hasta el 39,18%, casi cuatro puntos menos que en los anteriores comicios.
El PSOE-A continúa como segunda fuerza, pero empeora sus datos: baja a 29 escaños (–1) y apenas sube 0,30 puntos en porcentaje, quedándose en el 24,39%. Con este resultado, los socialistas firman uno de sus peores registros autonómicos.
Vox logra 18 diputados, cuatro más que en 2022, pero su crecimiento en voto es muy limitado: pasa del 13,47% al 14,59%, apenas 1,12 puntos más. La formación mejora su representación gracias al reparto provincial, pero no experimenta un salto significativo en apoyo popular.
La gran sorpresa de la noche es Adelante Andalucía, que irrumpe con 8 escaños y un 9,55% de los votos, situándose como cuarta fuerza y duplicando a Por Andalucía, que cae a 4 diputados y baja hasta el 6,16%.
El espacio de la izquierda alternativa se reorganiza con fuerza: Adelante se convierte en la referencia, mientras Por Andalucía pierde un escaño y retrocede 1,54 puntos.
La participación alcanza el 61,61%, 5,48 puntos más que en 2022, lo que refleja una movilización notable del electorado andaluz.