La comarca del Poniente en Almería vive momentos de absoluta consternación tras el arresto de un joven de 25 años por su presunta implicación en un doble crimen familiar en El Ejido. El trágico episodio, calificado inicialmente por los investigadores como un brote de "violencia doméstica", se saldó con la muerte a tiros de los padres del detenido y provocó heridas de extrema gravedad a cuatro personas más, entre ellas el propio hijo del agresor, un lactante de siete meses, y otra menor de veintiún meses ajena a la familia.
Los hechos se desencadenaron en las postrimerías de la noche del lunes, poco después de las 23:00 horas, en el paraje conocido como El Canalillo, en las inmediaciones de Balanegra. Fue en ese punto donde las fuerzas del orden hallaron a un matrimonio sin vida en el interior de un automóvil con múltiples impactos de proyectil. Además de las víctimas mortales, las balas alcanzaron a dos pequeños que se encuentran actualmente ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos pediátrica del Hospital Materno Infantil Princesa Leonor de la capital. La agresión afectó igualmente a dos residentes de la zona: una mujer que fue trasladada al Hospital Universitario Poniente de la localidad ejidense y un varón de unos 60 años que permanece en estado crítico en la UCI del Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería.
El sospechoso fue interceptado y neutralizado alrededor de las 4:00 horas de la madrugada de este martes. El arresto se materializó gracias a un despliegue conjunto en los alrededores del escenario del crimen por parte de la Policía Local y de la guardia civil, que movilizó a unidades de seguridad ciudadana, patrullas territoriales y especialistas del Grupo de Acción Rápida (GAR). La Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia almeriense se ha hecho cargo de la instrucción de las diligencias para esclarecer por completo el caso.
La línea de investigación prioritaria apunta a que el detenido pudo sufrir algún tipo de "trastorno mental" en el momento de perpetrar el crimen, descartándose por completo la intervención de terceras personas o motivaciones ajenas al ámbito familiar. Asimismo, los agentes tratan de averiguar la procedencia del arma empleada en el tiroteo, dado que el presunto autor carecía de cualquier tipo de permiso o licencia reglamentaria para su uso en este trágico homicidio.