El Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de El Ejido recibirá este jueves al presunto autor de la trágica agresión múltiple que conmocionó al poniente de Almería a comienzos de semana. El encausado, un varón de 25 años que fue interceptado por las fuerzas de seguridad la madrugada del pasado martes, comparecerá ante la autoridad judicial bajo la acusación formal de haber cometido hasta ocho infracciones penales graves, marcadas por el uso de un arma de fuego.
Los investigadores del caso atribuyen al detenido un historial delictivo que engloba siete delitos de sangre —entre consumados y en grado de tentativa— además de una infracción por posesión antirreglamentaria de armamento. El desglose judicial detalla de forma provisional dos tipificaciones de asesinato vinculadas a la violencia doméstica debido al fallecimiento de sus progenitores, y un cargo de tentativa de asesinato enfocado en el ámbito de la violencia de género dirigido hacia su compañera sentimental, quien logró salir indemne del tiroteo desatado la noche del lunes.
La peor parte del ataque intrafamiliar la sufrió el hijo de ambos, un lactante de apenas siete meses que presenta impactos de bala en la región craneal y maxilar. El menor fue intervenido de urgencia en las instalaciones del Hospital Materno-Infantil Torrecárdenas de Almería, donde permanece bajo estrecha vigilancia médica en la Unidad de Cuidados Intensivos pediátrica. Este ensañamiento le añade al arrestado otra acusación por intento de homicidio o asesinato doméstico.
Los informes psiquiátricos preliminares constatan que el imputado padece una patología mental de carácter severo, un factor determinante que los tribunales deberán ponderar de cara a fijar su nivel de imputabilidad en el proceso. No obstante, su comportamiento violento continuó fuera de la vivienda familiar, lo que fundamenta otros tres cargos por intento de asesinato debido a las agresiones que perpetró de forma indiscriminada durante su intento de fuga por las calles del barrio.
En esa huida, el sospechoso abrió fuego repetidamente contra una joven vecina de 19 años que actualmente lucha por su vida en la UCI del Hospital Universitario Poniente, resultando también alcanzada por los proyectiles una niña de 20 meses, ingresada en estado consciente en el módulo infantil del hospital de la capital. El reguero de violencia afectó igualmente a un ciudadano extranjero de 60 años, que recibió un impacto en la cabeza al cruzarse en la trayectoria del agresor y cuyo pronóstico sigue siendo reservado en el Hospital Universitario Torrecárdenas. La Guardia Civil, encargada de esclarecer de dónde procedía la pistola de calibre nueve milímetros utilizada en los crímenes, sostiene la acusación por tenencia ilícita debido a la carencia de cualquier tipo de permiso de armas por parte del joven.
Los trágicos acontecimientos se desencadenaron al límite de las once de la noche del pasado 18 de mayo en este pacífico núcleo urbano ejidense. Las llamadas de auxilio movilizaron a las patrullas hacia un vehículo estacionado en cuyo interior yacían los cuerpos sin vida de los padres del detenido. De ese mismo habitáculo consiguió escapar la pareja del supuesto agresor protegiendo al hijo de ambos, que desafortunadamente no pudo esquivar las balas. Al escuchar las detonaciones, varios residentes salieron a la vía pública de El Canalillo, convirtiéndose involuntariamente en blancos de los disparos del atacante. El periplo concluyó de madrugada cuando el presunto homicida regresó de forma errática al escenario del crimen, momento en el que el cerco conjunto de la Guardia Civil y los agentes de la Policía Local procedió a su inmediata neutralización.