El pasado jueves se vivió una jornada de satisfacción compartida entre el alumnado y el profesorado de la asignatura ‘Patrimonio Cultural’, correspondiente al segundo cuatrimestre del tercer curso del Grado en Turismo de la Universidad de Almería. Impartida por Estefanía Acién y Francisco Checa, esta asignatura culminó con un evento que ha sido recibido con gran entusiasmo por parte de los estudiantes: el II Congreso de Patrimonio Cultural. La organización del congreso fue completamente llevada a cabo por los propios alumnos, quienes asumieron el reto lanzado por sus docentes, formando comités científico y técnico que lograron convertir la actividad en un verdadero éxito.
Marina Hernanz, Alejandra Alexandru y Sandra Oduro Asuamah Mensah fueron las encargadas de difundir esta actividad, que permitió una valiosa transferencia de conocimiento. Los participantes se dividieron en tres mesas temáticas organizadas por Jesús Pena y Kitiphum Deewararak, quienes abrieron las presentaciones con ponencias iniciales. Durante el congreso se expusieron ocho trabajos etnográficos de alta calidad sobre el patrimonio cultural en diversas regiones de España, especialmente en Andalucía. Estos trabajos reflejan la formación adquirida en el aula y su aplicación práctica en investigaciones realizadas sobre el terreno con un enfoque científico elevado.
Marina Hernanz comentó: “Nuestros profesores nos plantearon la idea de celebrar este II Congreso de Patrimonio Cultural y cada uno teníamos que elegir un tema y hacer una etnografía. Todos los trabajos son la representación de lo que hemos llevado a cabo durante estos meses”. Destacó que disfrutaron mucho tanto de la asignatura como de esta propuesta. Junto a una compañera, investigó sobre la celebración ‘Moros y cristianos’ en Gérgal: “Fue una experiencia increíble; lo pasamos muy bien haciendo el trabajo de campo para la etnografía, aplicando los conocimientos adquiridos desde la perspectiva tanto del habitante como la nuestra”. Por su parte, Alejandra trabajó junto a dos compañeras sobre ‘Cascamorras’ en Guadix: “Nos motivó mucho hacer este trabajo, especialmente al interactuar con la comunidad y hablar con personas mayores”.
Estos son solo dos ejemplos representativos de las investigaciones realizadas. La organización para su exposición se llevó a cabo mediante un grupo de WhatsApp creado por los responsables de las mesas, según explicó Deewararak: “Hemos recopilado toda la información proporcionada por cada grupo y los títulos correspondientes a sus trabajos, organizándolos lógicamente por pueblos y festividades”. Hernanz también subrayó la importancia de “dejar huella sobre nuestro patrimonio antiguo, que sigue teniendo relevancia hoy en día. Es fundamental aprender de las generaciones pasadas para transmitir ese rico legado a las futuras”. Alexandru añadió que fue muy positivo “compartir todos los trabajos y mostrar que no solo hay patrimonio en un lugar específico, sino que existe en muchos sitios y permanece vivo, adaptándose a cambios económicos y sociales”.
Estefanía Acién expresó su satisfacción con respecto a la organización del congreso: “Ha sido una gozada”, afirmando también que desde el inicio consideró esta asignatura como “un viaje maravilloso”, junto a Francisco Checa, quien es experto en etnografía y patrimonio cultural. Acién destacó varias visitas realizadas durante el curso, como al municipio de Lubrín, donde se observó cómo se gestiona el patrimonio cultural local. El objetivo principal era resaltar el esfuerzo realizado por los estudiantes al llevar a cabo etnografías reales para recoger información sobre su patrimonio cultural.
El formato del congreso cumple varios propósitos: permite presentar trabajos más allá del aula —donde suelen ser sesiones tediosas— otorgando mayor valor simbólico al finalizar estas investigaciones. Además, proporciona a los alumnos experiencia práctica en organización de eventos, desde diseñar carteles hasta cuidar aspectos logísticos como agua para los ponentes. Acién enfatizó su rol como espectadora durante el evento: “Hoy estoy aquí para disfrutar; no he hecho nada más que explicarles cómo hacerlo; el nivel académico ha sido excelente”. Checa también resaltó la importancia del evento: “Es crucial que los profesores transmitamos a nuestros estudiantes su capacidad para investigar seriamente; algunos trabajos podrían incluso convertirse en artículos académicos”. Asimismo, subrayó que es fundamental entender que el patrimonio no solo debe ser apreciado estéticamente sino también investigado y valorado críticamente.