Las aulas de la comunidad autónoma, con especial atención a zonas de altas temperaturas como Almería, encaran la época estival con un escudo renovado frente al calor. Los colegios e institutos públicos de la región ya cuentan con casi 19.500 nuevos dispositivos y reformas orientadas a mitigar las temperaturas extremas, todo ello al amparo del programa de confort térmico diseñado por la Junta de Andalucía. Este mecanismo otorga a los equipos directivos la potestad de amoldar las reformas a las flaquezas de sus propios edificios y a las particularidades de su entorno meteorológico.
La inmensa mayoría de los proyectos validados por los equipos docentes se han centrado en la compra de aparatos de aire acondicionado y sistemas de ventilación, rebasando las 13.200 unidades. El resto del presupuesto se ha destinado a la colocación de más de dos millares de ventanas y aislamientos, unos 1.700 radiadores para los meses invernales, casi 1.400 infraestructuras exteriores para generar espacios de sombra como porches o toldos, y la plantación de un millar de árboles en los patios escolares.
La responsable en funciones de las políticas educativas del Gobierno andaluz, María del Carmen Castillo, ha desglosado estas partidas en una visita a un instituto sevillano, recordando que este plan específico inyecta más de 54 millones de euros de las arcas propias de la comunidad para dar cobertura a cerca de 3.500 centros de toda la red pública.
Esta estrategia se complementa con la hoja de ruta de bioclimatización que la administración mantiene activa, fundamentada en la refrigeración por evaporación respaldada por energía solar fotovoltaica. En la actualidad se encuentra en desarrollo una segunda etapa que abarca a cerca de 80 centros con un fondo de 35 millones de euros, que se añaden a los más de 146 millones desembolsados en fases previas, elevando el esfuerzo económico global de este apartado a los 181,2 millones.
La consejera ha remarcado que, desde el año 2022, cualquier nueva infraestructura educativa que se levante en suelo andaluz lleva integrados estos sistemas de bioclimatización de origen. Castillo ha puesto en valor el desembolso general que asume el Ejecutivo andaluz para actualizar el mapa escolar frente al cambio climático, una cifra que escala hasta los 236 millones de euros para asegurar entornos de aprendizaje resguardados, saludables y óptimos para el rendimiento del alumnado.
La gran ventaja de este programa radica en su agilidad administrativa, puesto que la Consejería realiza un ingreso directo en las cuentas de los colegios, potenciando su capacidad de autogestión y estimulando a los proveedores y comercios de cada comarca. Cada centro dispone de una ayuda variable según su volumen que puede rozar los 60.000 euros, fijándose como límite de ejecución el 30 de septiembre de 2026. La convocatoria arropa a todas las etapas formativas, desde la educación infantil y primaria hasta las escuelas oficiales, residencias del alumnado, institutos de formación profesional y centros de educación especial.