La Universidad de Almería ha dado inicio al XIX Congreso de la Población Española y al III Congreso Internacional de Geografía de la Población, un evento científico que congrega a cerca de un centenar de especialistas, investigadores y académicos. Esta cita, organizada por el Grupo de Población de la Asociación Española de Geografía junto con el Centro de Estudio de las Migraciones y las Relaciones Interculturales de la UAL y el Departamento de Geografía, Historia y Humanidades, se desarrollará durante tres intensas jornadas, consolidándose como el foro clave para analizar las dinámicas territoriales y humanas más significativas en la sociedad contemporánea.
Bajo el lema enfocado en migraciones, trayectorias vitales y territorios habitados, el congreso tiene como objetivo ofrecer respuestas tanto conceptuales como empíricas a los desequilibrios geodemográficos actuales.
El acto inaugural contó con la presencia del rector José J. Céspedes, quien destacó la importancia de este encuentro en un momento crítico donde la cohesión territorial y los cambios demográficos requieren un análisis profundo y multidisciplinario. Durante su intervención, el rector subrayó que “a menudo, cuando se habla de demografía en medios o discursos públicos, se reduce a números y porcentajes. Sin embargo, detrás de cada dato hay una historia; cada flujo migratorio representa un proyecto familiar y cada tasa de envejecimiento o despoblación refleja una comunidad que lucha por mantener su identidad”.
Céspedes también hizo mención a la transformación demográfica que ha experimentado Almería en las últimas décadas. “La provincia ha vivido un cambio socioeconómico sin precedentes gracias a un modelo agroalimentario altamente especializado y al sector servicios. Este dinamismo ha convertido a nuestra región en un imán para la migración internacional”, afirmó.
En esta jornada inaugural se leyó un manifiesto titulado ‘Por un compromiso ético y social con la migración internacional en España’, resaltando así el deber de la ciencia hacia la sociedad. “Es fundamental que este congreso promueva una ciencia comprometida con su entorno; caso contrario, corre el riesgo de ser estéril”, enfatizó Céspedes.
Pablo Pumares, director del congreso, comentó sobre los temas relevantes que se abordarán durante estos días: “Discutiremos cuestiones candentes como la despoblación del interior, el envejecimiento poblacional y los problemas relacionados con la vivienda. Estas son problemáticas que ocupan constantemente los titulares en prensa”.
La conferencia inaugural titulada ‘Poblaciones, clima y movilidades: qué sabemos y qué debemos investigar’, presentada por Etienne Piguet (Universidad de Neuchâtel), estableció el tono para una jornada dedicada a comprender cómo los flujos migratorios reconfiguran aspectos como el mercado laboral y la integración socioeducativa.
A lo largo del congreso se abordarán otros retos cruciales para los entornos urbanos y rurales. Los expertos prestarán especial atención al envejecimiento demográfico y a problemas alarmantes como la despoblación rural y las dificultades que enfrentan las personas mayores sin redes familiares adecuadas.
El evento también busca establecer vínculos directos con el entorno mediante visitas guiadas a sitios arqueológicos locales y actividades prácticas diseñadas para contrastar teorías demográficas con realidades territoriales. La clausura del congreso incluirá una lectura del manifiesto por el compromiso ético hacia la migración internacional junto con reconocimientos científicos.
Este congreso aspira no solo a diagnosticar situaciones actuales sino también a sentar las bases para políticas públicas efectivas que aseguren sostenibilidad social y bienestar ciudadano en un contexto geográfico en constante evolución.