Sucesos

La ciberdelincuencia dispara los delitos en Almería

El balance de seguridad del primer trimestre confirma un aumento general de las infracciones penales en territorio almeriense, destacando el fuerte repunte en varios municipios frente a la mejora de los datos en la ciudad principal.

Ana Rodríguez | Viernes 05 de junio de 2026
La seguridad ciudadana en la provincia de Almería presenta un panorama complejo durante el arranque de este año, marcado por un constante incremento de las cifras globales. Los últimos registros oficiales correspondientes a los tres primeros meses confirman que las vulneraciones a la ley crecieron más de un dos por ciento respecto al ejercicio anterior. En concreto, el territorio almeriense fue escenario de cerca de ocho mil quinientos incidentes delictivos. Este ascenso provincial encuentra su principal motor en el entorno digital, donde las estafas virtuales continúan ganando terreno de manera incesante, elevando los casos de cibercriminalidad de forma drástica frente a una subida mucho más discreta de los actos delictivos convencionales.
Curiosamente, el municipio de Almería protagoniza la otra cara de la moneda. Aunque concentra el mayor volumen absoluto de incidencias debido a su población, ha experimentado una notable mejora al reducir sus estadísticas casi un nueve por ciento en este periodo. Los hurtos al descuido siguen siendo el problema más habitual en las calles de la ciudad, seguidos a gran distancia por los asaltos con fuerza o intimidación.
Pese a que las peleas multitudinarias y las agresiones físicas han sufrido un repunte al duplicarse sus cifras, los episodios más graves, como cualquier intento de homicidio o tentativa de asesinato, han registrado un alivio significativo en los balances policiales. Sin embargo, en el plano virtual de la capital, los fraudes cibernéticos se dispararon rozando el veinte por ciento de incremento.
Más allá del principal núcleo urbano, el mapa de la delincuencia muestra fuertes contrastes en las localidades de más de veinte mil habitantes. Roquetas de Mar se consolida como el segundo foco de incidencia, experimentando un aumento superior al doce por ciento, impulsado principalmente por sustracciones y allanamientos de morada, a pesar de que sus registros específicos de delitos cibernéticos lograron descender. Por su parte, la localidad de Huércal-Overa ha encendido todas las alarmas al convertirse en la zona donde más se ha disparado la tasa de criminalidad, con un aumento cercano al veinticuatro por ciento en apenas un trimestre.
El comportamiento en el resto de las grandes poblaciones de la provincia resulta igualmente dispar. Mientras que enclaves como El Ejido y Níjar han logrado reducciones leves en sus cifras globales de criminalidad, otros municipios enfrentan dinámicas ascendentes. Es el caso de Vícar, que sufre un incremento superior al once por ciento, o de Adra, que anota una levísima subida técnica.
Finalmente, las estadísticas incorporan como novedad el análisis detallado de Vera, que debuta en este recuento demográfico superando con creces las doscientas cincuenta infracciones penales, confirmando así la dispersión del reto de la seguridad a lo largo de toda la geografía provincial.

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