Opinión

¿Por qué los nuevos médicos no quieren venir a Almería?

Médico dibujado a lápiz sentado en una mesa vacía, observa el horizonte de Almería y reflexiona sobre su labor. (Foto: Imagen generada por inteligencia artificial – Cibeles AI).
Maria del Mar Esteban Guiote | Viernes 05 de junio de 2026

La reciente oferta del Servicio Andaluz de Salud de 323 plazas en Almeria para médicos de familia, pediatras y especialistas recién formados vuelve, como no, a poner sobre la mesa un problema que se repite año tras año: hay más puestos que profesionales dispuestos a ocuparlos.

La situación es especialmente preocupante en Medicina de Familia y Pediatría, donde el número de plazas ofertadas supera ampliamente a los especialistas disponibles.

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La explicación habitual suele centrarse en la falta de médicos, pero esa respuesta resulta no ser del todo cierta.

La pregunta correcta es, ¿por qué muchos de los nuevos prefieren trabajar en otros lugares antes que en Almería?.

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Desde el punto de vista laboral, la Atención Primaria atraviesa desde hace tiempo una crisis de prestigio en toda España.

Los médicos jóvenes perciben consultas con agendas saturadas, exceso de burocracia y una presión asistencial creciente. A ello se suma un escaso reconocimiento profesional y salarial en comparación con otras especialidades hospitalarias.

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Cuando un recién graduado puede elegir entre diferentes destinos, es lógico que valore tanto el empleo, como la calidad de vida profesional que encontrará en él.

Pero estudiemos el caso de Almería, existe una competencia directa con provincias que ofrecen mejores condiciones de carrera, mayores oportunidades de investigación y una red hospitalaria mucho más atractiva. Ciudades como Málaga, Sevilla, Granada o incluso Madrid y Valencia ejercen un fuerte efecto de atracción sobre los nuevos especialistas, que buscan entornos con mayor desarrollo académico y posibilidades de promoción.

También influyen factores económicos. Aunque el coste de la vivienda en Almería sigue siendo inferior al de otras grandes ciudades españolas, los salarios son prácticamente los mismos en toda Andalucía. Para muchos profesionales, el incentivo económico de trasladarse a una provincia visiblemente periférica e incomunicada, es insuficiente. Ya en el programa electoral del pasado Mayo, en Almerienses, presentamos el Plan Batas Blancas, haciendo hincapié en ofrecer Almería como un destino atractivo, tanto laboral como económicamente, para estos nuevos profesionales.

A nivel social, Almería continúa sufriendo el mismo aislamiento geográfico. La limitada conexión ferroviaria con el resto de España, el alto coste de otros medios de transporte y la percepción de lejanía respecto a los grandes centros universitarios, sanitarios y territoriales actuan como elementos disuasorios para profesionales jóvenes acostumbrados a una mayor movilidad.


Además, muchos médicos terminan estableciendo su residencia cerca de los lugares donde realizaron el MIR o cursaron sus estudios, generando un efecto de arraigo difícil de romper.

El factor cultural tampoco debe ignorarse. Aunque Almería posee una elevada calidad de vida, clima privilegiado y un entorno natural excepcional, sigue proyectando una imagen menos dinámica que otras ciudades de Andalucia . Para un profesional joven, especialmente en los primeros años de carrera, aspectos como la oferta cultural, la vida universitaria, las oportunidades para la pareja o el acceso a determinados servicios también forman parte de la decisión laboral.

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Por tanto, el problema de Almería no puede reducirse a una simple falta de médicos. La provincia compite en un mercado laboral cada vez más abierto donde los profesionales valoran condiciones de trabajo, estabilidad, conciliación, desarrollo profesional, conectividad y calidad de vida. Mientras estas variables no formen parte de una estrategia integral de captación y fidelización, las convocatorias seguirán acumulando plazas difíciles de cubrir.

La solución pasa por ofrecer algo más que un contrato. Requiere incentivos específicos para zonas de difícil cobertura, reducción de la sobrecarga asistencial, facilidades para la formación continuada, mejores perspectivas de carrera profesional y una apuesta politica decidida a convertir a Almería en un destino atractivo para vivir y trabajar.

Porque los médicos no eligen únicamente un puesto; eligen un proyecto de vida y Almeria merece formar parte de ese proyecto.

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