Economía

Almería es una locomotora de estabilidad para el trabajador extranjero

La provincia se desmarca de la media de la comunidad autónoma con una tasa de contratos indefinidos iniciales para ciudadanos extracomunitarios que roza el 70%, once puntos por encima del promedio andaluz

Rafael M. Martos | Lunes 08 de junio de 2026

El mercado de trabajo en Almería no sigue las reglas escritas para el resto del territorio andaluz. En un escenario sociolaboral complejo, la provincia se ha consolidado como una plaza singular dentro de la comunidad autónoma de Andalucía, caracterizada por una absorción masiva de mano de obra extranjera y, de manera muy destacada, por ofrecer unos niveles de estabilidad contractual inicial que dejan atrás a la media andaluza.

Los datos referidos al mes de mayo según el Servicio Público Estatal de Empleo, reflejan una realidad incontestable: Almería es el epicentro de la contratación de trabajadores extracomunitarios, pero también el lugar donde estos empleados encuentran mayores garantías de permanencia formal desde el primer día en que firman su contrato.

Almería mira fuera de la Unión Europea

Para entender la magnitud del fenómeno, es necesario analizar el volumen global de la contratación. En Almería se registraron un total de 10.004 contratos a ciudadanos extranjeros. De ellos, la inmensa mayoría correspondió a personas procedentes de fuera de las fronteras de la Unión Europea. Los trabajadores extracomunitarios firmaron 8.893 contratos, lo que representa un abrumador 88,89% del total provincial. Por el contrario, los ciudadanos comunitarios (UE) apenas suscribieron 1.111 contratos, quedándose en un tímido 11,11%.

[publicidad:922]

Esta distribución contrasta fuertemente con el comportamiento del conjunto de la comunidad autónoma. En Andalucía se contabilizaron 56.497 contratos a trabajadores extranjeros. Si bien el peso mayoritario también recae en los ciudadanos extracomunitarios con 45.170 contratos, su porcentaje sobre el total es del 79,95%, casi nueve puntos menos que en Almería. En la media andaluza, los trabajadores de la UE tienen un protagonismo notablemente mayor, alcanzando el 20,05% de la contratación global con un total de 11.327 contratos. Almería, por tanto, muestra una dependencia mucho más acusada de la mano de obra procedente del resto del mundo.

Almería frente a la media andaluza

[publicidad:922]

El verdadero hecho diferencial de Almería no radica solo en a quién se contrata, sino en cómo se le contrata. La provincia ha pulverizado la herencia de la temporalidad estacional que históricamente arrastraba su modelo productivo, especialmente si se la compara con el comportamiento medio de Andalucía.

Ámbito Territorial y Colectivo Indefinidos Iniciales Conversión a Indefinido Temporales
Almería (Extracomunitarios) 69,11% (6.146) 2,46% (219) 28,43% (2.528)
Media de Andalucía (Extracomunitarios) 58,19% (26.283) 2,30% (1.040) 39,51% (17.847)
Almería (Comunitarios - UE) 61,21% (680) 6.39% (71) 32,40% (360)
Media de Andalucía (Comunitarios - UE) 48,94% (5.544) 2,73% (309) 48,53% (5.497)

Si se pone la lupa sobre los trabajadores extracomunitarios, que componen el grueso del empleo extranjero, Almería registra una cifra sin parangón: el 69,11% de sus contratos (6.146) fueron indefinidos iniciales. Es decir, casi siete de cada diez extracomunitarios entraron al mercado almeriense con un contrato fijo desde el primer minuto. En la media de Andalucía, este porcentaje baja hasta el 58,19% (26.283 contratos). Almería aventaja en casi once puntos porcentuales a la media de la comunidad autónoma en estabilidad inicial para este colectivo.

[publicidad:922]

Esta brecha se traduce también en una reducción drástica de la precariedad directa. La temporalidad para los extracomunitarios en Almería se reduce al 28,43% (2.528 contratos), mientras que la media andaluza se sitúa en un 39,51% (17.847 contratos). Almería no solo contrata más fuera de la UE, sino que lo hace con unas condiciones de salida mucho más estables.

Los ciudadanos de la UE: menos contratos, pero más blindados

[publicidad:922]

La pauta almeriense de superar las medias de la comunidad autónoma se repite de manera idéntica al analizar a los trabajadores comunitarios. Los ciudadanos de la Unión Europea que firman un contrato en Almería disfrutan de un escenario laboral mucho más favorable que el que encontrarían, en términos generales, en el promedio de Andalucía.

En Almería, el 61,21% de los contratos a comunitarios (680) fueron indefinidos iniciales. En el conjunto de Andalucía, la media para este grupo desciende hasta el 48,94% (5.544 contratos); una diferencia de más de doce puntos.

[publicidad:922]

La temporalidad también golpea con menor fuerza a los europeos en tierras almerienses: un 32,40% de contratos temporales (360) frente al elevado 48,53% (5.497 contratos) que registra la media andaluza, donde la temporalidad casi empata con la contratación indefinida entre los trabajadores de la UE.

La paradoja de la conversión

El único indicador donde los ciudadanos comunitarios de Almería marcan distancias respecto a los extracomunitarios de su propia provincia es en la capacidad de transformar sus contratos. En Almería, el 6,39% de los contratos de ciudadanos de la UE (71) pasaron de temporales a indefinidos, duplicando la tasa de los extracomunitarios, que se quedó en un 2,46% (219). A nivel de la comunidad autónoma, las tasas de conversión son más homogéneas y discretas: un 2,73% para comunitarios (309) y un 2,30% para extracomunitarios (1.040).

Un modelo propio

Los datos demuestran que Almería no es un reflejo de la media de Andalucía, sino una excepción que redefine el mercado laboral de la comunidad autónoma. La provincia comparte la pauta general de otorgar un mayor porcentaje de contratos indefinidos iniciales a los trabajadores extracomunitarios en comparación con los comunitarios (un 69,11% frente a un 61,21% a nivel provincial; y un 58,19% frente a un 48,94% a nivel autonómico).

Sin embargo, la verdadera noticia radica en la intensidad de las cifras. Almería actúa como una auténtica locomotora de estabilidad contractual, reduciendo la temporalidad a mínimos y consolidando un sistema donde el trabajador extranjero —venga de donde venga— tiene muchas más probabilidades de iniciar su trayectoria laboral con un contrato indefinido debajo del brazo que en cualquier otro punto del promedio andaluz.

TEMAS RELACIONADOS: