Opinión

El cuñao de Salvador

Juan Torrijos Arribas | Miércoles 10 de junio de 2026

Con todas las vueltas y revueltas que los políticos desde Madrid o Sevilla le quieran dar, al final es el ayuntamiento de Carboneras, sus ediles, votados libremente por los ciudadanos de este municipio los que tienen la última palabra. María Jesús Montero, que ha estado, unos dicen que escondida, cuando la mujer se había tomado unos días para descansar tras la dura campaña llevada a cabo. La conciencia. Era su conciencia la que tenía que tomarse unos días de tranquilidad tras todo lo que ha tenido que decir y tragar en este último mes vivido en las tierras de sus antepasados. Últimamente no nos ha dicho nada sobre el derribo del hotel.

[publicidad:922]

¡Qué pasa Marisús, ya no quieres derribar el Algarrobico!

Desde la Junta se nos dijo en su día, por el que entonces era su portavoz, que el dinero estaba preparado para el derribo. Pero ahora, lo que acaba de anunciar es que es el ayuntamiento carbonero el que tiene la última palabra. Total, que estamos como al principio. El ayuntamiento dio una licencia, y ese ayuntamiento tiene que derogarla.

[publicidad:922]

Y Salvador deshoja la margarita. Y Salvador pide árnica, comprensión, ayuda, cariño, amor, ternura a las administraciones de Madrid y Sevilla. Le pidió asesoramiento al Consejo Consultivo, y este le ha dicho que puede derogar la licencia. Y los medios dijimos, ya está la solución. El Algarrobico será historia en unos días, bueno, semanas, vale, unos meses, pero será historia. Y no parece que la cuestión vaya tan a la ligera. El asesoramiento dado por el Consejo Consultivo, es tan valido como si le preguntas a tu cuñado, con el que te juntas los fines de semana para la paella dominical, y te dice que anules la licencia. Pero no tiene responsabilidad alguna, como tampoco la tiene el Consultivo. Si mañana Azata busca un responsable, sabes Salvador que va a ser tu ayuntamiento, y le puedes dejar un pufo al pueblo y a los ciudadanos como para no levantar cabeza en años, lustros o décadas. Eso si logras la mayoría en el pleno, ya se ha llevado el tema en otras ocasiones, y no se logró.

Si yo fuera tu cuñado, que no lo soy, mi consejo es que no derogues la licencia. Que lo haga la justicia, los políticos de la Junta o de Madrid. No son ellos los que mandan, los que hacen y deshacen leyes, que hagan una por la que se hacen responsables y decidan, por el bien común, no se les llena la boca de que lo único que les importa es el bien común, pues eso. No sería la primera que hicieran, y queda derogada la licencia urbanística dada en su momento para la construcción del hotel. Y si Azata viene después con sus abogados, que ni a ti, ni al resto de los ediles, y menos a los ciudadanos del pueblo, los pueda agarrar por los bajos. Los regidores políticos han cambiado leyes más importantes cuando les ha dado la gana, pues nada, que lo hagan con la licencia si tienen lo que hay que tener, y que a vosotros y al pueblo lo dejen en paz. Y que acepten estos caraduras las consecuencias.

TEMAS RELACIONADOS: