El Juzgado de Instrucción de Berja ha tomado declaración este viernes a varios testigos clave en relación con el crimen ocurrido hace algo más de un año en la barriada de Puente del Río, en el municipio de Adra, un suceso con un fuerte impacto social en la provincia de Almería. Durante la comparecencia judicial, los integrantes del clan de Los Saúles han asegurado que el disparo mortal que acabó con la vida de un joven de 23 años, vinculado al clan de Los Lateros, se efectuó desde un tejado y fue autoría de un menor de edad. Este adolescente, según se ha expuesto en la causa, se había identificado previamente en un vídeo de la red social TikTok como el presunto autor material de los hechos investigados.
Con este relato, los familiares del principal investigado, conocido como Saúl el Viejo y que actualmente se encuentra en busca y captura por parte de la guardia civil, intentan desvincularlo de forma directa del fallecimiento. No obstante, las pesquisas desarrolladas por el instituto armado habían descartado con anterioridad la implicación del menor en el tiroteo basándose en las pruebas y conclusiones de su propia investigación sobre el terreno. El abogado de la familia defensora ha calificado la versión ofrecida ante el juez de contundente, clara y sin ambajes, tras la comparecencia de la esposa del sospechoso huido y de uno de sus hijos. La cita de un segundo hijo no se llegó a celebrar por incomparecencia, mientras que la declaración de un cuarto citado quedó suspendida al acogerse este a su derecho a no declarar por encontrarse investigado en otra causa por homicidio en grado de tentativa.
La versión de los testigos pertenecientes a Los Saúles sostiene que la detonación mortal se ejecutó desde un terrado próximo, describiendo una trayectoria de arriba a abajo y a una distancia que, según la defensa, resulta compatible con el informe criminalístico que obra en las actuaciones. Según este testimonio, el sospechoso principal no realizó el disparo, sino que fue su nieto, quien lo acompañaba en la azotea, a quien vieron apretar el gatillo. Pese a la firmeza de estas afirmaciones, la representación legal de la familia no ha podido confirmar si el hombre que permanece oculto de la justicia tiene previsto presentarse próximamente ante los juzgados de la provincia de Almería.
Esta postura confronta directamente con la declaración prestada hace dos semanas por la madre de la víctima, miembro del clan de Los Lateros, quien aseguró de forma tajante que el disparo fue realizado a muy corta distancia por el propio investigado adulto tras irrumpir en la vivienda en la mañana del 2 de junio de 2025 debido a una disputa vecinal motivada por el volumen de la música. Por su parte, la acusación particular considera que la versión que incrimina al menor de edad carece de solidez y no se sostiene frente al relato de la madre del fallecido. El letrado de la acusación ha manifestado su confianza en la pronta detención del presunto autor por parte de las fuerzas de seguridad del Estado español y se ha remitido a las pruebas forenses de los autos, que apuntan a que los disparos se produjeron en una trayectoria horizontal.
Los datos médicos y forenses recopilados en la causa abierta en la provincia de Almería detallan que la causa del fallecimiento del joven de Los Lateros fue un shock hipovolémico provocado por un arma de fuego. El disparo se habría efectuado a una distancia estimada de entre 60 centímetros y un metro y medio, mostrando las heridas una dirección de derecha a izquierda con un ángulo en diagonal en la cavidad abdominal que afectó de forma irreversible a varios órganos vitales. Finalmente, las partes personadas han querido diferenciar este procedimiento de los altercados violentos ocurridos recientemente en el municipio jiennense de Huelma, donde dos hijos del investigado sufrieron un tiroteo en la puerta de su casa en lo que las autoridades consideran un presunto ajuste de cuentas derivado de este crimen inicial de Adra.