Entrevistas

José Luis Caparrós: “La despoblación rural tiene consecuencias claras para todo el territorio”

José Luis Caparrós, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Almería e investigador de Marca Pueblo, reclama una estrategia a largo plazo para garantizar la viabilidad de los municipios rurales y recuerda que la conservación de estos territorios sostiene recursos esenciales como el agua

Rafael M. Martos | Martes 16 de junio de 2026

La despoblación rural no puede entenderse únicamente como una pérdida de habitantes en determinados municipios. Es un fenómeno que afecta al conjunto del territorio y que tiene consecuencias económicas, ambientales y sociales. Esta es una de las principales conclusiones que trasladó José Luis Caparrós Martínez, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Almería e investigador del proyecto Marca Pueblo, durante una entrevista en el programa Almería de Cerca de 7TV Almería, tras su participación en la Comisión de Reto Demográfico del Senado.

Caparrós acudió a la Cámara Alta para presentar la experiencia desarrollada por la Universidad de Almería junto a 14 municipios rurales de la provincia que trabajan en el diagnóstico de sus problemas y en la elaboración de estrategias para combatir la pérdida de población. Una iniciativa que, según explicó, despertó interés entre los senadores.

[publicidad:922]

“Realmente quien se puso en contacto conmigo fue un senador almeriense, Antonio Martínez, que tiene relación con todas las cartas que participan en el proyecto y demás. Le pareció interesante, hizo la solicitud y el Senado nos pidió que fuéramos a presentar el proyecto en la Comisión de Reto Demográfico”, explicó.

El investigador destacó que la acogida en la Cámara Alta fue positiva y transversal. “Fue una experiencia muy gratificante porque vi muy buena sintonía por parte de los senadores con el proyecto. Realizaron muchas preguntas y lo que más me llamó la atención es que, independientemente del signo político, acogieron con muy buena sintonía el proyecto”.

[publicidad:922]

Marca Pueblo nació como una colaboración entre la Universidad de Almería y municipios de distintas comarcas rurales de la provincia, con el objetivo de analizar su situación y plantear soluciones adaptadas a cada realidad. “Es una colaboración entre la Universidad de Almería y varios municipios rurales de la provincia de Almería que sufren este problema de la despoblación”, señaló Caparrós.

El proyecto trabaja con localidades de zonas como Los Vélez, el Valle del Almanzora, Sierra de Los Filabres y la Alpujarra almeriense, realizando diagnósticos y propuestas de actuación. “Las universidades no solo prestan docencia en el aula y realizan investigación, sino que también tienen una labor muy importante de apoyo al territorio, y ahí es donde Marca Pueblo quiere intervenir colaborando con los municipios”.

Caparrós insistió durante la entrevista en que Almería tiene una particularidad respecto a otras provincias españolas: mientras la provincia mantiene un crecimiento demográfico general, existen zonas interiores que sufren una pérdida continuada de población.

“Almería es una provincia que crece demográficamente y debido a esta situación normalmente no está en el debate de la despoblación nacional. Lo que quisimos plantear es que, efectivamente, hay este problema también, igual que ocurre en otros territorios”, explicó.

Para el investigador, el error está en considerar la despoblación únicamente como una cuestión de habitantes. “La despoblación no es solo un problema demográfico, también tiene unas consecuencias claras para todo el territorio”.

Como ejemplo puso Sierra de Gádor y su relación con la agricultura intensiva almeriense. “La agricultura intensiva de Almería no existiría si no existieran los acuíferos de Sierra de Gádor”. Según explicó, los usos tradicionales que mantienen los habitantes de estas zonas son esenciales para conservar los ecosistemas.

“En Sierra de Gádor hay una serie de municipios que con sus usos tradicionales conservan las masas forestales que permiten esa cosecha de agua de la cual es tan importante la economía almeriense”, afirmó.

Caparrós trasladó al Senado un dato que considera clave para entender la dimensión del problema: “Del agua que proporciona esta Sierra de Gádor depende un 70% de la población almeriense y un 40% de la economía provincial”.

[publicidad:922]

Por ello, considera que el abandono de los municipios rurales no solo afecta a quienes viven en ellos. “Si no tuviéramos gente en los pueblos de la Sierra de Gádor manteniendo sus usos tradicionales como puede ser la ganadería, los usos forestales o la agricultura extensiva, también tendría problemas nuestra agricultura intensiva en la costa”.

El profesor de la Universidad de Almería explicó que el fenómeno se ha acelerado en las últimas décadas. “Claramente se ha acentuado en las últimas décadas”, afirmó, recordando su propia experiencia personal como vecino de Purchena que emigró hacia el litoral.

Uno de los problemas, según Caparrós, es que se han debilitado actividades tradicionales que durante siglos permitieron mantener población en el interior. “Un gran problema ha sido el abandono de todos los usos tradicionales porque, por ejemplo, la agricultura son productos que tienen muy buena calidad ambiental y ecológica, pero en los mercados internacionales es muy difícil que compitan”.

Frente a la idea de que vivir en un pueblo implica renunciar a oportunidades, el investigador defiende que muchos municipios almerienses cuentan hoy con servicios y posibilidades que no existían anteriormente.

[publicidad:922]

“Hay que sacar de nuestro imaginario el pueblo del cateto que solo se dedica a la agricultura y a la ganadería. Hay muchísimas innovaciones en nuestros municipios rurales de la provincia”, afirmó.

Como ejemplo citó iniciativas desarrolladas en distintos puntos de la provincia. “En Abrucena tienen un espacio de coworking con banda ancha, en el cual cualquier nómada digital puede trabajar, puede poner una empresa de base tecnológica”.

También mencionó proyectos vinculados al sector agroalimentario y turístico: “El club agroalimentario que está planteando Lubrín, la apuesta espectacular que tiene el municipio de La Hoya por el turismo rural o Alcóntar con el tema del jamón, donde son líderes nacionales en esas actividades”.

Para Caparrós, la clave no pasa únicamente por recuperar población, sino por garantizar las condiciones necesarias para que quienes quieran quedarse puedan hacerlo. “Muchas veces los jóvenes que quieren vivir en el pueblo y mantener las empresas familiares o las actividades tradicionales se encuentran con problemas en los servicios públicos”.

[publicidad:922]

En este sentido, señaló que cuestiones como la educación, la sanidad o la conciliación familiar resultan determinantes. “Es muy difícil en un pueblo que una pareja quiera montar una empresa agroalimentaria si no hay un servicio de ludoteca para su hijo o si hay problemas con los colegios”.

El investigador reclamó que las políticas contra la despoblación deben entenderse como una inversión general, no como una ayuda exclusiva a los municipios afectados. “Las medidas de apoyo a los municipios o de mejora de servicios públicos no las tenemos que ver como una ayuda al municipio, sino como una actuación pública rentable para el global de la población”.

Caparrós defendió además que la lucha contra la despoblación debe situarse fuera de la confrontación política. “Hay problemas de país, como puede ser el cambio climático o la despoblación rural, que está claro que tienen un diagnóstico hecho y que deberían salir de la polarización y del debate político para convertirse en estrategias a largo plazo”.

En su opinión, la experiencia de Marca Pueblo demuestra que es posible trabajar desde la cooperación institucional. “Si 14 municipios pequeños lo están haciendo en Almería, ¿por qué no lo puede hacer el Estado, la comunidad autónoma o incluso la Diputación?”.

[publicidad:922]

Uno de los objetivos del proyecto es mejorar la accesibilidad a los servicios públicos. Caparrós explicó que no siempre se trata de crear nuevos servicios, sino de facilitar que la población pueda utilizarlos. “Hemos hecho un estudio cuyo objetivo es que cualquier ciudadano de la Almería rural tenga todos los servicios públicos necesarios a menos de 20 minutos en coche o a menos de 20 kilómetros”.

Entre los déficits detectados destacó especialmente el transporte público. “Tenemos que tener en cuenta que hay una gran población mayor que no tiene acceso a vehículos privados y que su única vía de llegar a un hospital es a través del transporte público que ofrecen las administraciones”.

El investigador también vinculó la despoblación con la conservación ambiental. Su tesis doctoral, explicó, se centró precisamente en esa relación: “Políticas Públicas de Infraestructuras Verdes y lucha contra la despoblación en Andalucía”.

Según Caparrós, los territorios rurales conservan unos ecosistemas que prestan servicios esenciales al conjunto de la población. “Hay una nueva línea de investigación que trata de prestar todos los servicios ambientales que hacemos con infraestructuras grises, como pueden ser depuradoras o desaladoras, mediante infraestructuras verdes”.

[publicidad:922]

La inmigración también ocupa un papel destacado dentro de las posibles soluciones al reto demográfico. “Fundamental, ya lo está jugando”, afirmó al ser preguntado por esta cuestión.

El profesor recordó que determinados sectores económicos de la provincia dependen actualmente de la población inmigrante. “El sector cárnico de Serón no existiría si no fuera por la población inmigrante que trabaja en este sector, o en Alcóntar, el tema de la agricultura, si no fuera por la población inmigrante que trabaja en ese tema tampoco existiría”.

[publicidad:922]

Además, señaló que la llegada de nuevos habitantes ayuda a mantener servicios básicos. “Muchos de los colegios que tenemos en municipios rurales de la provincia se mantienen gracias a los niños de la población inmigrante”.

José Luis Caparrós concluyó defendiendo que el futuro de muchos jóvenes puede estar precisamente en los municipios donde nacieron, siempre que existan las condiciones adecuadas. “Muchos de los jóvenes, si tú les preguntaras, preferirían quedarse en su pueblo. Esa es la idea: que puedan vivir bien en su pueblo”.

TEMAS RELACIONADOS: