El todavía presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha declarado que él nunca avaló a Leire Diez. Avalar, piensa uno, no es lo mismo que conocer. Se pueden conocer lo que está haciendo la tal fontanera, aunque uno se quiera esconder en que no se avala lo que hace. Usted tiene que saber que necesito un aval para que el banco me dé un préstamo, aunque me lo niegue. Por lo que su salida no tiene mucha credibilidad, querido presidente. Has mentido en tantas ocasiones: ¡que viene el lobo, que viene el lobo! que ahora que ha llegado nadie se lo cree. Y ese lobo, querido Pedro, viene a por ti.
Sigue inventando excusas, sigue mintiendo, has estado escondido en las faldas del Papa durante unos días, pero el lobo sigue ahí. Esperando. No tiene prisa. Nos irá ofreciendo nuevos movimientos, dando a conocer nuevas pruebas, reuniones y mensajes que aparecen en las redes sociales de Leire y compañeros. Está bien que lo sigas negando todo, tú no avalabas, ni avalarías nunca una situación similar, que ganes tiempo, pero nadie se cree que no conocieras a la fontanera mandada por tu partido a tapar, si podía, las corruptelas que estaban empañando tu gobierno, controlar a los jueces, a los policías.
Las hemerotecas, querido, son terribles, las redes con sus mensajes también, y en ellas tienes, querido presidente, a todos los lobos esperando su momento. Hincarán el diente en tu carne, como lo han hecho en el de Santos Cerdán, Ábalos y cía. Es normal que quieras acabar con todas ellas.
Los lobos tardarán lo necesario, el tiempo a ellos no les preocupa. Y los resultados de las investigaciones irán apareciendo, te pongas como te dé la gana. Seguir mintiendo no tiene mucho sentido, y lo sabes, cuando al final se demuestra lo que dicen los mensajes que se van conociendo, así como los informes de la Uco. La directora de la Guardia Civil (no os da vergüenza, Pedro, Marlasca, que siga al frente de la benemérita), tras demostrar que ha mentido. Claro que, quién no haya mentido en el sanchismo que tire la primera piedra.
No veo casi ninguna volando. ¿Una? ¿Dónde? No la veo.
Es la palpable historia de lo que os va a ocurrir a todos y cada uno de los que se han visto en las garras políticas y económicas del presidente del gobierno, que al final iréis pagando el apoyo, el silencio cobarde ante las maniobras, las mentiras y los pactos de este presidente de gobierno. No penséis que uno confía en el que cambio lo tengáis cerca, desde que vuestra Chiqui Montero dijo que se quería parecer a Zapatero, entendí que tenéis muy lejana la solución. Un par de generaciones hacen falta para que os recuperéis. Mientras, ya sabéis, lo último es decir ante la opinión pública que Leire no tenía el aval del presidente.
¿Y saberlo, lo sabía? Solo por esto, si tuviera la torera, ya tendría que haber dimitido. Los lobos, Pedro, los lobos. Y no tienen prisa.