El Ayuntamiento de Almería ha decidido plantar cara de forma contundente a la multinacional eléctrica Endesa. A través de un requerimiento formal, el consistorio de la capital ha denunciado la preocupante periodicidad con la que se suceden las interrupciones del fluido eléctrico en múltiples distritos urbanos, una situación que está sembrando el malestar y la preocupación entre los residentes al comprobar que los cortes de luz ya no son fallos aislados, sino deficiencias endémicas que se repiten con especial crudeza cada temporada de verano.
La alcaldesa de la ciudad, María del Mar Vázquez, ha expresado su rechazo absoluto a que este escenario se asuma con resignación por parte de las autoridades o de la propia compañía. La mandataria subraya que, coincidiendo con la época de mayor rigor térmico y máximas temperaturas, privar de energía a miles de familias equivale a forzarlas a habitar inmuebles en condiciones extremas, desprovistos de climatización básica, lo que vuelve las viviendas inhabitables.
En la reclamación oficial dirigida a Rafael Sánchez, responsable de la distribuidora en la zona sur peninsular, Vázquez expone que las consecuencias de estas averías trascienden la simple incomodidad doméstica. El parón de los elevadores, la pérdida de la cadena de frío en víveres y fármacos, los fallos en el alumbrado de las calles y la desconexión de aparatos médicos esenciales suponen una amenaza directa para los sectores más indefensos de la población almeriense, como la infancia, los enfermos crónicos y la tercera edad. La primera autoridad municipal remarca que no se lidia con un mero desajuste tecnológico, sino con una quiebra de la seguridad y el bienestar vecinal.
Para el consistorio resulta inadmisible que una capital en pleno desarrollo demográfico y socioeconómico soporte el desasosiego diario de no saber si dispondrá de un servicio tan elemental. Por ello, la alcaldesa enfatiza la obligación legal que tienen las corporaciones energéticas de asegurar la estabilidad de las redes, instando a Endesa a presentar con urgencia una auditoría pormenorizada de sus partidas presupuestarias destinadas a la modernización y robustecimiento de las conexiones en el municipio, detallando plazos de obra y capital asignado.
Aunque la administración de Almería tiende la mano para agilizar cualquier mejora en las infraestructuras, advierte que no se mantendrá de perfil mientras se perjudica a la ciudadanía. El escrito concluye con la advertencia de que, si las incidencias no cesan de inmediato, la institución local activará todos los mecanismos legales y jurídicos a su alcance para salvaguardar los derechos de los afectados.