El análisis detallado del primer trimestre de 2026 muestra grandes contrastes en la provincia, donde las rupturas matrimoniales consensuadas varían desde el cien por cien en la comarca del Almanzora hasta apenas el diecisiete por ciento en el poniente almeriense, en un contexto autonómico de descenso generalizado de las separaciones.
Un repaso minucioso por los diferentes partidos judiciales almerienses revela una clara desigualdad en la forma en que las parejas deciden poner fin a sus matrimonios, destacando zonas con una alta predisposición al acuerdo frente a otras donde impera la vía contenciosa. El partido judicial de Almería presenta una ligera inclinación hacia las rupturas de mutuo acuerdo, acumulando un 54,5 por ciento de disoluciones consensuadas frente al 45,5 por ciento que se resuelven sin consenso. En términos absolutos, la capital ha registrado durante el primer trimestre de 2026 un total de 76 divorcios consensuados y 65 no consensuados, además de 3 separaciones de mutuo acuerdo y una contenciosa. Estos datos se enmarcan en un escenario donde las demandas de disolución matrimonial han experimentado una caída del 14,2 por ciento en Andalucía respecto al mismo trimestre del año anterior, sumando un total de 3.871 demandas. En los juzgados almerienses, a estas cifras se suman 90 modificaciones de medidas no consensuadas y 40 consensuadas, junto a 50 guardas y custodias de hijos no matrimoniales acordadas y 49 tramitadas sin acuerdo.
La comarca del Poniente ofrece los contrastes más acusados de toda la provincia de Almería en cuanto a la actitud de los cónyuges ante la separación. Los juzgados de Roquetas de Mar destacan por una clara voluntad de entendimiento, ya que el 68 por ciento de sus divorcios fueron consensuados, con 17 casos frente a los 8 que no contaron con acuerdo, lo que representa el 32 por ciento restante. Este municipio resalta también por un altísimo volumen de modificaciones de medidas, alcanzando las 890 no consensuadas y 431 consensuadas. Una realidad diametralmente opuesta se vive en El Ejido, que se erige como el partido judicial más litigioso proporcionalmente: el 82,4 por ciento de sus divorcios se tramitaron de forma no consensuada, sumando 28 demandas, frente a un escaso 17,6 por ciento de procedimientos de mutuo acuerdo, limitados a 6 casos. En Berja, la balanza también se inclina hacia el desencuentro, con un 61,1 por ciento de rupturas sin acuerdo, traducidas en 11 divorcios, mientras que el 38,9 por ciento restante agrupa 5 divorcios y 2 separaciones consensuadas.
Hacia el levante y el norte de la provincia, la situación judicial mantiene esta disparidad estadística. El caso más llamativo de entendimiento absoluto se encuentra en Purchena, donde el cien por cien de las rupturas registradas fueron de mutuo acuerdo, contabilizando un total de 7 divorcios consensuados y ninguno contencioso. En un punto de equilibrio exacto se sitúa Huércal-Overa, que divide sus rupturas a partes iguales, con un 50 por ciento de divorcios consensuados y otro 50 por ciento sin acuerdo, sumando 4 casos en cada modalidad. Por el contrario, el partido judicial de Vera muestra una fuerte tendencia a la conflictividad, resolviendo el 64,7 por ciento de sus casos sin acuerdo, lo que supone 22 divorcios no consensuados, frente a un 35,3 por ciento de procedimientos amistosos, con 12 demandas. Finalmente, los juzgados de Vélez-Rubio apenas registraron actividad en este ámbito, tramitando un único divorcio que se resolvió sin consenso, lo que estadísticamente representa el cien por cien de no consensuados, aunque este municipio destaca por tramitar un elevado número de modificaciones de medidas, con 238 procedimientos sin acuerdo y 156 consensuados.
A nivel de la comunidad autónoma, el primer trimestre de este año ha reflejado una bajada generalizada en casi todos los tipos de demanda, con la única excepción de las separaciones consensuadas, que aumentaron un 7,1 por ciento al alcanzar las 121 demandas frente al año anterior. Los divorcios no consensuados en el territorio andaluz cayeron de manera muy acentuada, marcando un descenso interanual del 28,7 por ciento con 1.439 casos, mientras que las 2.264 demandas de divorcio consensuado experimentaron una ligera bajada del 2,3 por ciento. Las separaciones sin acuerdo también disminuyeron fuertemente en un 35,5 por ciento, registrándose 40 en total, aunque las nulidades subieron a 7 frente a las 3 presentadas en el mismo periodo de 2025. Al relacionar estas disoluciones matrimoniales con la población a fecha de 1 de enero de 2026, Andalucía presenta una tasa de 43,8 demandas por cada 100.000 habitantes, situándose ligeramente por encima de la media de toda España.
A lo largo del Estado español, cuya media quedó fijada en 42,4 demandas por cada 100.000 habitantes, las tasas más altas en relación con la población se encuentran en Navarra con 52,4 demandas, la Comunidad Valenciana con 49,6 y Baleares con 49,3. Por encima de la media estatal también se ubican Asturias con 47,2, Cantabria con 44,8, Murcia con 44,3, Aragón con 44,2 y Castilla-La Mancha con 44. Por el contrario, los datos señalan que los territorios con las tasas más bajas fueron Aragón y Castilla y León con 36,1, seguidos de País Vasco con 36,7, La Rioja con 37,3, Madrid con 37,4, Extremadura con 39,7, Galicia con 41, Cataluña con 41,4 y Canarias con 41,7 demandas por cada 100.000 habitantes.