La producción agrícola y pesquera de Almería se ha consolidado como una de las grandes despensas del sur peninsular al sostener el ritmo de distribución de Mercamálaga, entidad que ha cerrado la primera mitad de 2026 con un volumen superior a las 140.000 toneladas de alimentos comercializados. Esta cifra confirma la solidez de la cadena logística andaluza en un arranque de año que estuvo fuertemente condicionado por la inestabilidad meteorológica en los lugares de origen.
A pesar de que el balance global se situó sutilmente por debajo de los registros del ejercicio anterior, los responsables de la plataforma de distribución han constatado una notable tendencia al alza a lo largo de las últimas semanas. Este repunte ha permitido neutralizar el bache productivo del primer trimestre, cuando el paso encadenado de varias borrascas distorsionó los calendarios de recolección en los campos y paralizó temporalmente la actividad de las flotas pesqueras. Con todo, la actividad mayorista mantiene la línea de madurez y estabilidad que viene registrando de forma ininterrumpida durante el último cuatrienio.
El desglose técnico de los flujos de mercancía entre enero y junio vuelve a situar al Mercado de Frutas y Hortalizas al frente de las operaciones diarias. En total, este departamento movilizó unas 128.000 toneladas de productos de la huerta, verduras y patatas, impulsado por el arraigo de los hábitos de consumo saludable entre los ciudadanos. Por su parte, el Mercado de Pescados y Mariscos mostró un comportamiento muy lineal y equilibrado respecto al año pasado, logrando despachar un global de 15.300 toneladas de género marino fresco.
La procedencia de estos alimentos subraya el protagonismo de la comunidad autónoma, ya que más de la mitad del volumen hortofrutícola —alrededor del 54%— y el 70% de las capturas pesqueras se extraen de territorio andaluz, con las provincias de Almería, Málaga y Cádiz actuando como los principales núcleos proveedores de la red.
Desde la dirección de Mercamálaga han manifestado que estos indicadores certifican la resistencia de sus operadores y del comercio de proximidad frente a las complejidades climáticas y geopolíticas que marcaron el inicio del curso económico. Asimismo, la entidad encara el segundo tramo de 2026 orientando su estrategia hacia la eficiencia y la sostenibilidad con la confianza de prolongar esta senda de crecimiento.