Fortu Sánchez, una de las voces más reconocibles del rock español y cantante de Obús, ha convertido Almería en mucho más que un lugar de residencia. Más de una década después de instalarse en la provincia, el músico madrileño asegura sentirse plenamente integrado y reconoce que el vínculo con esta tierra ha terminado formando parte de su propia identidad.
En una entrevista en el programa Almería de Cerca de 7TV Almería, Fortu repasó su trayectoria desde los primeros años de Obús hasta la actualidad, habló de sus influencias musicales, de la importancia de cuidar una voz que sigue llenando escenarios a sus 72 años y explicó las razones personales que le llevaron a elegir Almería como hogar.
“Por el amor, por amor”, respondió al ser preguntado por su llegada a la provincia. Una explicación sencilla, pero que el cantante desarrolló después al recordar cómo fue aquel cambio de vida: “Yo con mi chica, pues bueno, ella pidió un traslado de trabajo y tal, y entonces empezamos a mirar el Mediterráneo, que yo soy un enamorado del Mediterráneo, y entonces terminamos aquí en Almería”.
La decisión acabó consolidándose por una suma de factores que, según Fortu, hicieron imposible marcharse. “Fue el color que hay aquí en Almería, la gente maravillosa, cómo me acogieron, la temperatura, el microclima que tenemos todo el año, y mi amor que lo tenía al lado. Fue todo un conjunto de cosas bonitas y bellas que me tuve que quedar sí o sí”.
El cantante, nacido en Vallecas, reconoce que su identidad sigue teniendo una doble raíz: la del barrio madrileño donde creció y la de una ciudad que ha terminado sintiendo como propia. “Yo soy una persona de Vallecas, soy una persona de Madrid, pero te voy a decir una cosa: yo viajo mucho por mis conciertos y me hago muchos, muchos kilómetros, pero estoy deseando llegar a Almería, que es donde yo me siento identificado”.
La conversación sirvió también para recorrer una vida ligada al escenario desde mucho antes de que Obús se convirtiera en uno de los grandes nombres del heavy rock español. Fortu explicó que la música no fue una elección profesional planificada, sino una necesidad que llevaba dentro desde pequeño.
“La música lo llevaba en la sangre”, afirmó. Su familia ya estaba vinculada al mundo artístico. “Mi abuelo era cantador, empezó con Manolo Caracol, mi madre canta muy bien flamenco, coplas, y entonces eso lo llevé un poco a la sangre”.
Su primer contacto con un instrumento llegó siendo adolescente. “Desde que tenía 13 añitos empecé a cantar, a tocar la guitarra. Mi madre me compró una guitarrita de estas que rifaban en la tómbola, me trajo una guitarra y tal, y ya empecé”.
Con apenas 15 años participó en el Festival de Benidorm, una experiencia que recuerda como parte de un camino que comenzó casi sin darse cuenta. “Yo la música la llevo toda la vida, la llevo aquí dentro. Para mí la música es súper importante, es parte mucho más que una familia. Es algo que lleva dentro de mí, es imposible, yo sin la música no…”.
Aunque su trayectoria quedó asociada al rock más potente, Fortu reconoce que sus raíces familiares estaban muy vinculadas al flamenco. “Me encantaría, no sé cantar flamenco, porque no lo sé, pero sí tengo voz para cantar flamenco, y tengo esa espinita”.
El cantante explica que siempre ha sentido una conexión especial con ese género. “El flamenco es como el blues, como el rock también, son sentimientos que tienes que nacer con ellos”.
Fortu recordó cómo fueron aquellos primeros años en los que un grupo de jóvenes de barrio comenzaba a buscar su propio camino musical en una España todavía marcada por la transición.
“En aquella época éramos oposición total”, señaló al hablar del contexto social en el que nació el grupo. “El rock and roll siempre ha sido un poco oposito, siempre hemos sido muy radicales”.
Sus primeras experiencias musicales llegaron en espacios improvisados, lejos de grandes escenarios. “Empezamos en cualquier esquina de un barrio, en cualquier escalera de un portal, de aquellos años, con la guitarra española ahí, hacer pum pum, y de la noche a la mañana empezamos a componer”.
El salto profesional llegó de una forma inesperada. Fortu explicó que Obús no nació de una estrategia empresarial, sino de una oportunidad surgida tras participar en un concurso musical. “Nos presentamos en un concurso que había en Madrid que se llamaba El Villa de Madrid y ganamos, nos llevamos el primer premio”.
A partir de ahí llegó una actuación junto a Scorpions y el contacto con una compañía discográfica que terminó dando forma al primer gran paso de la banda. “Como el concurso te daba la oportunidad de grabar un disco, pues Zafiro cogieron”.
Ese disco fue Prepárate, una obra que Fortu considera fundamental dentro de la historia de Obús. “Para mí mi niño es el Prepárate, porque fue el primer disco que nos dio a conocer a la banda”.
Aunque reconoce que todos sus trabajos tienen un significado especial, destaca aquel álbum como el punto de inflexión definitivo. “Todos son parte de mí, en todos tengo mi composición, tengo mis hijos ahí. Los quiero a todos por igual, pero realmente mi favorito es el primero porque gracias al Prepárate, pues Obús es quien somos”.
El impacto de aquel momento fue enorme para el rock español. “En el pabellón del Real Madrid, que era el templo de las bandas guiris, de las bandas internacionales que venían aquí a España, iban ACDC, Iron Maiden, Scorpions… españoles no había ninguno. Nosotros fuimos la primera banda que se presenta en el pabellón del Real Madrid y que reventamos un sold out total”.
A sus 72 años, Fortu continúa subiéndose a los escenarios, algo que atribuye a una combinación de disciplina y cuidado personal. El cantante explicó que mantener una voz tan característica requiere mucho trabajo detrás de lo que el público ve.
“Para llegar a esta edad y seguir haciendo gira te tienes que cuidar, cuidado. No soy ningún santito, me he hecho mis fiestas con mis amigos, mis amigas, me he reído, pero sí tienes que llevar una disciplina”.
El cantante compara su voz con una herramienta profesional que necesita mantenimiento constante. “La herramienta tuya son las cuerdas vocales. Si no las cuidas, si no las humedeces, si no haces ejercicio y haces canto, pues al final vas perdiendo la voz”.
Entre sus rutinas está incluso guardar silencio antes de los conciertos. “Mi mujer sabe que cada vez que tengo un concierto, un día antes no hablo y estoy en casa mudo”.
Fortu asegura que cuenta con un seguimiento médico especializado y que los profesionales le han transmitido que tiene unas condiciones vocales excepcionales. “Mi otorrina me dice que soy una persona muy privilegiada porque tengo las cuerdas muy largas y las tengo muy limpias, muy blanquitas”.
Más allá de la música, el cantante reivindica que Obús siempre entendió el rock como un espectáculo completo. No solo se trataba de tocar canciones, sino de crear una experiencia para el público.
“Siempre nos hemos dedicado, aparte de que la música sea lo más correcto posible dentro de nuestro género, a que la visualidad, lo que es el espectáculo en general, siempre lo hemos cuidado mucho”.
Una filosofía que llevó a la banda a incorporar elementos escénicos poco habituales en España en aquellos años. “Escaleras, pasarelas, explosiones, por aquí, por allá, para formar todo el circo que conlleva ello”.
Fortu también recordó su relación con otros grandes nombres de la música española, especialmente con Tino Casal, a quien considera una figura clave en su aprendizaje artístico.
“Tino Casal fue un gran maestro para mí”, afirmó. “Nos enseñó bastante a lo que es la banda, lo que es la estética, porque Tino Casal, aparte de ser músico y compositor, era diseñador, era pintor, era un tío todo un personaje a nivel cultural”.
De él aprendió aspectos técnicos que iban mucho más allá de cantar. “Me enseñó a tirarme horas y horas y horas metido en un estudio de grabación y haciendo producciones”.
Durante la entrevista, Fortu defendió también la personalidad propia que ha construido durante décadas. Reconoce influencias de grandes bandas internacionales, pero considera que Obús y su propia voz han terminado creando una marca reconocible.
“Tengo muchas influencias de Rolling, tengo muchas influencias de Deep Purple, Led Zeppelin era mi banda preferida de aquellos años, pero yo creo que Fortu se ha hecho su propia identidad”.
Una identidad que, según explica, se reconoce inmediatamente. “La gente cuando escucha a Obús sabe que el que canta es Fortu. Cada vez que me escuchan con mis tesituras y tal, la gente sabe quién soy”.
Después de más de cincuenta años sobre los escenarios, el cantante mantiene la misma relación con la música que cuando era un adolescente que tocaba en un portal de Vallecas: una mezcla de pasión, disciplina y necesidad vital.
“Gracias a la música, la vida me ha dado la oportunidad y me ha dado el rock and roll”, resume Fortu. Una forma de entender la música que le ha llevado por medio mundo, pero que, después de tantos kilómetros recorridos, tiene un destino claro: Almería.
Fortu Sánchez repasa su trayectoria en solitario, la evolución del negocio musical, la inteligencia artificial, su relación con las nuevas tecnologías y defiende el valor de la música hecha “con sentimiento” en una entrevista en 7TV Almería
Fortu Sánchez, cantante de Obús y una de las voces históricas del rock español, continúa manteniendo una relación intensa con la música, pero también con todo aquello que rodea al mundo artístico: la creación, las nuevas tecnologías, la cocina, la escritura y la comunicación con sus seguidores. En la segunda parte de su entrevista en Almería de Cerca de 7TV Almería, el músico habló de sus proyectos paralelos, de los cambios que ha experimentado la industria musical y de la necesidad de conservar la esencia de la creación artística en una época marcada por la inmediatez.
El cantante reconoció que su carácter inquieto le ha llevado siempre a buscar nuevos caminos más allá de Obús. “Soy una persona un poco culo inquieto. Siempre estoy trabajando, siempre estoy investigando”, explicó durante la conversación.
Esa necesidad de crear le llevó a iniciar una carrera en solitario con trabajos diferentes a la línea habitual de Obús. “Tengo muchas canciones aquí que me encantarían, que no tienen nada que ver con el tema Obús, pero sí me gustaría sacarlas en solitario”, señaló.
Su primer disco individual, Tras tus huellas, fue, según sus propias palabras, un proyecto del que se siente especialmente orgulloso. “Creo que es una muy buena obra”, afirmó, recordando algunas de las colaboraciones que participaron en el álbum.
Fortu destacó también un segundo trabajo realizado junto al guitarrista Javier Vargas, una experiencia que le permitió explorar otros territorios dentro del rock. “El rock tiene un abanico muy amplio también, es como el flamenco: está el fandango, el cante jondo… pues en el rock pasa igual, hay muchos colores”.
El músico explicó que aquel proyecto tenía una inspiración concreta: “Yo creo que esta idea es muy Santana y esto lo va a hacer Javier Vargas, el maestro dentro de este género”. Una colaboración que abrió una nueva etapa creativa en su carrera.
Durante la entrevista, Fortu también recordó cómo era la relación entre las bandas de rock españolas en los años 80, una época en la que existía una fuerte identidad de grupos y estilos.
“Antiguamente había muchas tribus y realmente el contacto no era como muy bueno. Había mucha rivalidad de grupos”, explicó. Una rivalidad que llegó incluso a bandas del mismo género.
El cantante reconoció que durante años existió una competencia entre formaciones como Obús y Barón Rojo. “Siempre ha habido esa rivalidad. Sí, hemos tocado este año pasado, hicimos unos seis u ocho conciertos juntos y han funcionado bastante bien”.
Para Fortu, la situación actual es diferente. “Ahora el contacto de grupo, por ejemplo Saratoga, Obús, Los Drogas… ese contacto humano ahora sí existe. Antiguamente era más como rivalidades todos”.
El cantante considera que la menor presencia del rock en el panorama actual ha provocado también una mayor unión entre quienes siguen defendiendo este género. “A los que nos gusta la música somos menos, ahora lo que se lleva son otras cosas”.
Sin embargo, mantiene una actitud reivindicativa: “Seguimos todavía para enseñar al que no sabe, que hay muchos que no saben”.
Uno de los asuntos abordados durante la entrevista fue la llegada de la inteligencia artificial al mundo creativo. Fortu la compara con otros grandes cambios tecnológicos que transformaron la industria musical, como ocurrió con la aparición del CD.
“La IA es una herramienta que está ahí, igual que cuando llegó el CD”, explicó. El cantante recordó la sorpresa que supuso en su momento aquel nuevo formato para los músicos acostumbrados al vinilo. “Nos dijeron: ‘¿Qué os parece si sacamos vuestro disco en CD?’ Y dijimos nosotros: ‘¿CD? ¿Eso qué es?’”.
Para Fortu, la clave está en saber utilizar la tecnología sin perder la esencia humana. “La IA está bien, está bien que esté ahí, pero no hay que hacer trampas”.
A su juicio, una máquina puede ayudar en determinados procesos, pero no puede sustituir aquello que da sentido a una canción. “Ese sentimiento, ese corazón, hay que sacarlo y ofrecerlo para realmente como hacíamos”.
El cantante admite que la inteligencia artificial puede aportar ideas nuevas: “Te puede ayudar a algo que tú no has visto en ese momento. La IA te puede ayudar. Pum, te hace… ¿cómo no me he dado cuenta de esto?”.
Pero mantiene una frontera clara: “Si no hay eso, no hay música, no hay rock and roll”.
Fortu también habló sobre las nuevas tendencias musicales y sobre las diferencias entre la forma de crear de su generación y algunos estilos actuales.
“Para mí eso, sinceramente, no es música, son modas”, afirmó al referirse a determinados fenómenos musicales contemporáneos. El cantante matizó que respeta los gustos de las nuevas generaciones, pero considera que algunos estilos carecen de elementos fundamentales.
“Falta armonía, falta afinación. Esto normalmente se suele hacer con autotune, normalmente no suelen ser cantantes, no suelen ser músicos, no tienen una escuela profesional de años y de estudios”.
Fortu defendió el valor de una formación prolongada y comparó la carrera musical con otras profesiones. “Es como un doctorado, que es así, que tiene que llevarte tu tiempo”.
A pesar de sus críticas, reconoció que cada época tiene sus propios sonidos. “En las nuevas generaciones se escucha lo que la moda en ese momento está funcionando”.
Pero reivindicó la permanencia del rock frente a las tendencias pasajeras. “El rock and roll no, el rock and roll es de siempre y siempre estará ahí. El rock no es una moda, la cultura no es una moda, la música no es una moda”.
El cantante también analizó cómo ha cambiado la industria musical desde sus comienzos. Una transformación que ha modificado la manera de consumir música y de vivir profesionalmente de ella.
“Yo soy analógico, yo soy de los años 50, fíjate qué analógico soy”, bromeó. Fortu explicó que sigue defendiendo el concepto clásico del álbum como una obra completa.
“Yo soy de discos, yo no soy de canción, de una canción sacarla en Spotify. El álbum, lo que es la obra completa, lo que es el vinilo en sí, lo que es la obra completa”.
Sin embargo, reconoce que los tiempos han cambiado y que los músicos deben adaptarse. “No te queda más remedio que para seguir trabajando tienes que ir sacando temas, ahora tal, dentro de cuatro meses sacas otra canción, haces tu videoclip, lo lanzas por redes”.
En el caso de Obús, asegura que siguen manteniendo la idea tradicional del disco. “Siempre sacamos lo que es la obra entera. Si vamos sacando ahora últimamente tres o cuatro videoclips, a final de año vamos a lanzar el disco entero”.
La relación de Fortu con las nuevas plataformas digitales es una de las facetas que más sorprende a muchos seguidores. El cantante reconoce que utiliza redes como TikTok o Instagram porque forman parte de la realidad actual.
“Hay que estar ahí. Bienvenida toda la tecnología que pueda ayudar en algo”, afirmó.
Su planteamiento, según explicó, pasa por mostrarse tal y como es. “Soy una persona muy sencilla, muy normal, no soy la gente que dice: ‘Este es un artista, una estrella, un creído’. No, yo soy una persona de barrio”.
Para Fortu, las redes sociales pueden ser una herramienta positiva si se utilizan correctamente. “El TikTok está ahí para reírte un ratito y el Instagram para informar”.
Eso sí, advierte de los riesgos de convertir las plataformas digitales en el centro absoluto de la vida. “Las plataformas estas están muy bien, pero hay que saber utilizarlas, tampoco te puedes enterrar en algo que luego te va a perjudicar”.
El cantante lamentó que algunos jóvenes estén perdiendo experiencias fuera del mundo digital. “Se están perdiendo una cosa muy bonita, que es la vida. La vida es maravillosa, es preciosa”.
Por eso reivindicó especialmente la experiencia de la música en directo. “Oyes mejor la canción en un disco que en directo, pero en directo estás con los amigos, con la gente, estás cantando, gritando, saltando”.
La entrevista también permitió conocer una faceta menos conocida de Fortu: su relación con la cocina y la escritura.
El cantante explicó que lleva décadas vinculado a la gastronomía. “He estudiado cocina, llevo 40 años en la cocina”.
Durante el confinamiento por la pandemia decidió convertir esa afición en un proyecto familiar junto a su madre y su mujer. “Estábamos los tres y dije: oye, ¿qué os parece si estamos aquí enterrados? Vamos a hacer algo”.
El resultado fue un libro de recetas basado en platos tradicionales y recuerdos familiares. “Hicimos un libro maravilloso, de verdad”.
Además, Fortu recordó su faceta como escritor y adelantó que continúa trabajando en nuevos proyectos. “Estoy terminando una novela”.
Anteriormente publicó una biografía titulada Mil demonios, una obra que, según explicó, mezcla recuerdos personales con elementos recreados. “Es algo mío, muy personal, pero también con mucha invención, como pequeños sueños, como anécdotas que nunca he contado”.
Fortu mantiene una agenda cargada de conciertos. El cantante explicó que Obús continúa trabajando durante todo el año, con especial presencia internacional.
“Nosotros somos una banda que trabajamos en invierno, normalmente en invierno nos vamos para Latinoamérica y en verano nos quedamos aquí por España”.
Entre sus próximos destinos mencionó Colombia, México, Argentina, Chile y Uruguay.
También recordó su experiencia en programas de televisión como Supervivientes, una aventura que asegura que volvería a repetir. “Me gustan mucho los concursos, siempre a mí los retos me han gustado muchísimo”.
La experiencia fue físicamente exigente. “Me quité 21 kilos”, recordó, aunque aseguró que volvería a enfrentarse al reto. “Es un formato que me gustó muchísimo y el día que pueda volveré, me da igual la edad que tenga porque yo me tiro del helicóptero donde haga falta”.
En la parte final de la entrevista, Fortu reflexionó sobre el conocido lema asociado al rock de “sexo, drogas y rock and roll” y explicó cómo afrontó esos años.
“En los años 80, cuando vino lo que es el desplazamiento del caballo, todo lo que hubo en su época, la cocaína y demás, la falta de información fueron muchos jóvenes que cayeron”.
El cantante asegura que la música fue su refugio. “Gracias a la música, gracias a ese escudo que siempre he dicho que he tenido, que ha sido mi protector, pues me dedicaba a otras cosas más”.
Fortu también lanzó un mensaje de prudencia sobre los consumos y recordó que la responsabilidad es fundamental. “Siempre sabiendo utilizarlo”.
Después de una vida entera dedicada al escenario, el cantante mantiene una idea clara: la tecnología puede ayudar, las modas pasan y los formatos cambian, pero la emoción que mueve la música permanece.
“La vida es maravillosa, es preciosa”, resumió. Una frase que resume también la filosofía de un músico que, después de décadas de carretera, sigue buscando canciones, escenarios y nuevos retos.