Andalucía Por Sí - Andalucistas manifiesta su profunda preocupación por el acuerdo de gobierno alcanzado entre el Partido Popular y Vox para la Junta de Andalucía, un pacto que supone un claro retroceso en derechos, libertades y servicios públicos, además de consolidar la influencia de la extrema derecha en las instituciones andaluzas.
Las medidas conocidas hasta ahora evidencian la asunción por parte del PP de buena parte del programa ideológico de Vox: el cuestionamiento de las políticas de igualdad y de memoria democrática, un discurso excluyente sobre la inmigración, el debilitamiento del papel de organizaciones sociales y una orientación que pone en riesgo el fortalecimiento de los servicios públicos. Andalucía necesita justamente lo contrario: más inversión en sanidad y educación públicas, más derechos, más cohesión social y más autogobierno para afrontar los retos del presente y del futuro.
Este acuerdo también desmonta el relato de la supuesta moderación de Juanma Moreno. El presidente andaluz ha decidido desde el primer momento gobernar con Vox antes que explorar acuerdos puntuales con las fuerzas progresistas para garantizar la estabilidad institucional desde posiciones de moderación. Ha elegido incorporar a la extrema derecha al Gobierno andaluz y hacer suyas muchas de sus prioridades políticas.
Pero este escenario no puede entenderse sin la responsabilidad política de una izquierda que, una vez más, ha sido incapaz de construir una alternativa sólida, unida y creíble. La división, la falta de entendimiento y la ausencia de un proyecto compartido han terminado facilitando una mayor derechización del Gobierno de Andalucía. Quienes tenían la responsabilidad de ofrecer una alternativa no han sabido hacerlo.
Frente a este panorama, Andalucia Por Sí – Andalucistas reivindica la necesidad de una voz propia para Andalucía. Un proyecto que no dependa de los intereses de Madrid ni de las estrategias de los grandes partidos estatales, sino exclusivamente de las necesidades de los andaluces y andaluzas. Andalucía necesita una fuerza política que defienda sin complejos nuestro autogobierno, nuestros servicios públicos, nuestra economía y nuestra identidad.
Como andaluces y andalucistas, no podemos permanecer callados cuando se normalizan discursos de odio; discursos que dividen a la sociedad, señalan a las personas más vulnerables y cuestionan los valores que han definido a nuestro pueblo. Ésta no es la Andalucía por la que luchó Blas Infante. No es la Andalucía abierta, digna, solidaria y orgullosa de sí misma que millones de andaluces y andaluzas hemos construido durante décadas.
La memoria de Andalucía no se borra. Nuestra identidad no se negocia. Nuestro autogobierno no puede ponerse al servicio de quienes nunca han creído en él. Y nuestro futuro no puede construirse desde el miedo, el enfrentamiento ni el retroceso en derechos.
Los andalucistas seguiremos defendiendo una Andalucía libre, justa, solidaria, moderna y orgullosa de lo que es. Porque Andalucía merece avanzar desde la convivencia, la igualdad de oportunidades y la defensa de su identidad, nunca retroceder por imposición de quienes hacen de la división su proyecto político.