El general de división del Ejército de Tierra, Carlos Javier Frías Sánchez, jefe de la División de Desarrollo de la Fuerza del Estado Mayor (EMACON), ha señalado que la Unión Europea no podrá alcanzar su autonomía estratégica ni establecer un sistema común en defensa sin una priorización de la cohesión entre sus Estados miembros. Durante una conferencia en los cursos de verano de la Universidad Complutense en San Lorenzo del Escorial, Frías abordó el tema del “imperativo de la defensa en Europa”.
Frías destacó las marcadas diferencias en las culturas defensivas entre los países europeos, lo que complica tanto la colaboración como la toma de decisiones estratégicas. Afirmó que existen naciones con una larga historia imperial y proyección internacional, mientras que otras se enfrentan a problemas más regionales, como es el caso de aquellos que solo han tenido a Rusia como un desafío estratégico.
En el ámbito industrial, el general subrayó que todos los países están enfocados en crear empleo y, por ello, no están dispuestos a ceder concesiones industriales. “Estos son temas que deben ser abordados antes de poder establecer una defensa común. Son cuestiones políticas”, enfatizó.
Frías también cuestionó si la Unión Europea debería confiar su defensa a la OTAN, un organismo sobre el cual no tiene control total debido a la inclusión de Estados que no pertenecen al bloque, como Canadá, Estados Unidos o Reino Unido, quienes pueden vetar decisiones cruciales.
El general mencionó que para una efectiva colaboración en decisiones defensivas, Europa necesitaría una capacidad de respuesta rápida; específicamente, indicó que un misil ruso tardaría 13 minutos en llegar a Berlín, 17 minutos a París y 33 minutos a Estados Unidos. “Si se decide que Europa debe tener capacidad nuclear y militar, esa decisión debe tomarse en 13 minutos”, afirmó.
Finalmente, Frías advirtió sobre el riesgo para Europa ante posibles alianzas entre el presidente estadounidense Donald Trump, China y Rusia, las otras dos potencias nucleares. A pesar de esto, reconoció que Trump ha tomado decisiones contrarias a alcanzar acuerdos significativos. Sin embargo, concluyó diciendo que actualmente existen muchos más instrumentos de poder que permiten a la diplomacia operar con mayor margen.