Sucesos

Infoca refuerza su despliegue en Los Gallardos, Bédar y Antas con más de 180 efectivos y 14 aeronaves

Las labores de extinción se concentran a contrarreloj en el flanco izquierdo ante la dificultad de acceso a las inmediaciones del centro budista y la amenaza del viento de poniente en el levante almeriense

Ana Rodríguez | Viernes 10 de julio de 2026

El dispositivo contra los incendios forestales de la Junta de Andalucía ha actualizado de manera urgente el despliegue de recursos materiales y humanos asignados a la extinción del grave incendio forestal originado en el término municipal de Los Gallardos, cuyas llamas continúan expandiéndose con fuerza y registran ya una afección directa sobre los territorios vecinales de Bédar y Antas. Según el último informe de situación emitido por el Plan Infoca, el contingente de intervención terrestre se ha elevado hasta un total de 184 efectivos especializados, quienes trabajan en estrecha cooperación con las dotaciones de bomberos de la provincia de Almería y los miembros de la Unidad Militar de Emergencias. El soporte mecánico sobre el terreno se ha reforzado mediante la incorporación de trece vehículos autobomba, un vehículo ligero de intervención, nueve helicópteros semipesados, un helicóptero pesado y un helicóptero de mando, sumando a las tareas de roturación un buldócer para la apertura de cortafuegos y una unidad médica de salvamento para dar cobertura sanitaria inmediata a los operarios.

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La ofensiva contra el avance del fuego ha sumado un contundente despliegue desde el aire con un total de catorce aeronaves operando simultáneamente en el espacio aéreo del levante almeriense. Este bloque de ataque aéreo integra a ocho aviones de carga en tierra, cuatro aviones anfibios pesados aportados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España, dos aviones de coordinación y observación y cuatro helicópteros anfibios ligeros. La dirección técnica del puesto de mando avanzado ha detallado que, en estos momentos, la prioridad absoluta de los trabajos se concentra de forma intensiva en el frente izquierdo del incendio forestal, concretamente en el perímetro boscoso más cercano al Centro Budista de la Comunidad, un sector crítico donde resultó completamente imposible actuar y realizar descargas de agua durante el periodo nocturno debido a las condiciones de visibilidad y a la total inaccesibilidad del terreno por vía terrestre.

La gravedad de la coyuntura en el este de la provincia de Almería viene dada por una orografía sumamente accidentada que multiplica la virulencia de los focos y dificulta el posicionamiento de las brigadas. El frente avanza sobre un relieve escarpado perteneciente a los sistemas béticos a unos 70 kilómetros de Almería capital, discurriendo de forma paralela a la franja costera de Mojácar y afectando a las estribaciones boscosas de Sierra Cabrera, el Campo de Tabernas y la Sierra de los Filabres, lo que ya ha dejado una superficie calcinada superior a las 3.150 hectáreas. Las previsiones de las estaciones meteorológicas confirman un empeoramiento de las condiciones con temperaturas en torno a los 30 grados, una humedad relativa del 30 por ciento y un fuerte viento de poniente con rachas superiores a los 30 kilómetros por hora que propulsa las ascuas de sur a norte, amenazando la seguridad de las numerosas viviendas diseminadas y obligando a mantener la cifra de 600 personas desalojadas en la comarca, muchas de ellas realojadas provisionalmente en dependencias públicas de Lubrín y Garrucha.

El balance humano de la catástrofe se mantiene provisionalmente en once personas fallecidas confirmadas, existiendo el temor fundado de que dicha cifra pueda aumentar en las próximas horas debido a que las autoridades mantienen el rastro de al menos diecinueve personas sin localizar en el monte. Las investigaciones que instruyen las fuerzas de seguridad adscritas a la guardia civil reflejan que las once víctimas perdieron la vida al quedar atrapadas por una rápida lengua de fuego tras tomar la determinación de desviarse por caminos alternativos no autorizados, desoyendo las rutas oficiales de evacuación indicadas por los servicios de emergencias. Entre los fallecidos constan cuatro personas de nacionalidad inglesa que viajaban en un mismo coche y siete ciudadanos que perecieron a pie al intentar cruzar una rambla, registrándose además ocho heridos, cuatro de ellos graves con quemaduras de consideración.

Ante el persistente peligro y tras constatarse que el origen del fuego derivó de la caída accidental de un cable del tendido eléctrico en una cuneta, el consejero de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha emitido un aviso rotundo a toda la población civil de la provincia de Almería para recordar que todas las órdenes, mensajes o llamadas emitidas por las administraciones son de obligado cumplimiento estricto y bajo ningún concepto meras recomendaciones, ya que la disciplina civil es crucial para salvar vidas. Muestras de consternación y pésame institucional se han sucedido por parte de la multinacional Cosentino, la Universidad de Almería, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y el ministro italiano Antonio Tajani, quienes permanecen atentos a la respuesta institucional coordinada desde el puesto de mando avanzado en el levante almeriense.

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