El devastador incendio forestal originado en el municipio de Los Gallardos, en la provincia de Almería, sigue fuera de control tras arrasar cerca de 4.000 hectáreas. La catástrofe se ha cobrado ya la vida de doce personas y mantiene en vilo a la comarca, mientras los equipos de rescate buscan a tres desaparecidos en una jornada marcada por el dolor y el despliegue masivo de emergencias.
Desde el puesto de mando avanzado, ubicado en Turre, responsables institucionales han actualizado la situación del siniestro este viernes. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, confirmó la existencia de tres denuncias por desaparición, unos datos que resultan cruciales para las labores de identificación de los fallecidos y heridos. A lo largo de la jornada de hoy se están practicando las autopsias pertinentes, aunque todavía no se han facilitado las edades ni las procedencias de las víctimas mortales para preservar la intimidad de las familias.
El despliegue para combatir las llamas es multitudinario y cuenta con una cooperación estrecha entre el operativo de la Junta de Andalucía y el Gobierno central. Este último aporta un contingente de 461 profesionales sobre el terreno, compuesto por efectivos de la Guardia Civil, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y Protección Civil. El ataque contra el fuego se refuerza desde el aire y la tierra con 128 vehículos terrestres, dos drones, tres helicópteros y cinco aviones anfibios, sumando cerca de una veintena de aeronaves operando durante las horas de luz.
La gravedad de la situación ha obligado a desalojar de manera preventiva a 1.150 vecinos de las áreas más expuestas. Los esfuerzos de extinción se concentran actualmente en el flanco oeste del perímetro, un sector especialmente complejo debido a la orografía que impidió el acceso de las cuadrillas durante la pasada noche. El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha señalado que las previsiones meteorológicas apuntan a una caída en la intensidad del viento durante las próximas horas, lo que abre una ventana de oportunidad para realizar intervenciones nocturnas más eficaces.
Ante el peligro que aún entraña el incendio, el ministro del Interior ha hecho un llamamiento tajante a la población para el estricto cumplimiento de las indicaciones de seguridad. Grande-Marlaska recordó que las directrices emitidas por los responsables de la emergencia no constituyen meras sugerencias, sino obligaciones legales y deberes ciudadanos indispensables para salvar vidas.