La guardia civil centra sus esfuerzos en esclarecer las causas detrás de la tragedia forestal que afecta al levante de la provincia de Almería. La línea principal de investigación se focaliza en un punto concreto de la carretera Nacional 340, lugar donde se produjo la caída de un cable eléctrico que se baraja como el origen del fuego mortal. Ante las primeras indagaciones, la compañía Red Eléctrica ha aclarado de manera oficial que la citada línea de tensión no forma parte de su propiedad. En los mismos términos se ha manifestado Endesa, insistiendo firmemente en que el tendido no pertenece a su red de distribución. No obstante, esta última compañía eléctrica ha asegurado que se trata de una instalación de carácter privado que se encuentra situada junto a un establecimiento de restauración que lleva cerrado desde hace varios años.
El suceso ha reabierto el debate técnico sobre el mantenimiento de las infraestructuras secundarias en los entornos naturales de la provincia de Almería. Expertos en montes e incendios forestales han recordado que resulta completamente fundamental proceder a la eliminación anual de la vegetación que crece debajo de estos cables, así como la creación de cortafuegos perimetrales para evitar que cualquier chispa accidental provoque la extensión inmediata de las llamas. Los ingenieros especialistas remarcan que es indispensable tener ejecutadas de manera estricta todas las medidas de prevención que impidan el contacto físico directo entre los tendidos eléctricos y la masa vegetal, una labor que exige limpiar la maleza tanto en distancia como en una anchura suficiente.
La problemática de la seguridad ambiental se agrava al analizar el estado de las redes secundarias. Según exponen los ingenieros forestales, existen numerosas líneas de tensión fuera de control que atraviesan la geografía de España y que representan un peligro latente que requiere una revisión profunda. Los técnicos diferencian los protocolos de supervisión existentes, detallando que las grandes líneas eléctricas distribuidas por España sí se someten a controles e inspecciones con una frecuencia regular. Por el contrario, las instalaciones de naturaleza particular no cuentan con el mismo nivel de revisión ni seguimiento, lo que multiplica los riesgos en zonas de alta sensibilidad forestal. Por todo ello, las voces expertas hacen un llamamiento urgente a la precaución, la concienciación y la aplicación de todas las medidas posibles, advirtiendo de que cualquier prevención es poca para evitar el inicio de un gran incendio en el territorio almeriense.
La evolución de las investigaciones del instituto armado coincide con una jornada de intensa actividad en el puesto de mando avanzado. Las labores operativas nocturnas permitieron estabilizar el perímetro del incendio en los términos municipales de Los Gallardos, Bédar y Antas, gracias al uso de fuego técnico por parte de los operarios terrestres y a la ausencia de viento. Las condiciones meteorológicas han experimentado una mejoría relativa, registrándose vientos flojos y un incremento de la humedad hasta el 50 por ciento. Este escenario ha facilitado la incorporación progresiva de los recursos aéreos, mientras las autoridades estatales, representadas por el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y la secretaria general de Protección Civil, Virginia Barcones, se desplazan a la zona para evaluar la situación.
La tragedia humana en el este de la provincia de Almería mantiene un balance de 12 personas fallecidas y 23 ciudadanos sin localizar, estimándose que gran parte de los desaparecidos habitan en núcleos diseminados de Bédar. Para mitigar la incertidumbre, la guardia civil mantiene habilitada una oficina especial de denuncias y recogida de muestras de ADN en el puesto de Garrucha con el fin de avanzar en la identificación biológica de las víctimas. Al mismo tiempo, unas 1.400 personas continúan realojadas de forma preventiva en establecimientos hoteleros de Mojácar y Vera, en viviendas de allegados o en el polideportivo de Garrucha, donde Cruz Roja y protección civil prestan asistencia. Por su parte, los cuatro heridos en estado crítico por quemaduras severas continúan bajo tratamiento médico intensivo en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla tras ser derivados desde el Hospital Torrecárdenas de la capital provincial.