La ministra de Defensa, Margarita Robles ha visitado la zona afectada por el fuego de Los Gallardos, en concreto en el puesto avanzado de Turre, y ha querido trasladar su total apoyo a los damnificados de la provincia de Almería y poner en valor el ejemplo de coordinación interadministrativa demostrado durante la resolución de esta emergencia. Robles ha destacado la entereza de la población afectada y la entrega absoluta de los profesionales destinados al frente del fuego, manifestando textualmente que "Andalucía ha vivido momentos muy duros porque cuando ocurre una tragedia de esta magnitud, todos estamos con estas personas que tienen que abandonar sus casas".
La titular de Defensa, que ha mantenido un encuentro con el presidente de la Junta de Andaucía, ha subrayado la importancia del esfuerzo conjunto sin fisuras políticas ni competenciales en el Estado español, señalando que "cuando hay emergencias de esta magnitud, la mejor respuesta es trabajar todos juntos. Tenemos unos profesionales que lo ponen todo para que la tragedia no siga adelante con independencia del uniforme que lleven". Además, ha reafirmado el compromiso de la Unidad Militar de Emergencias con el territorio almeriense al declarar que "la UME está siempre donde haga falta. Va a estar aquí el tiempo que haga falta. El Infoca, la UME, los Bomberos, la Guardia Civil... todos han sido uno. Esto es lo que hace grande un país".
"Hoy tenemos la suerte de contar con la ministra de Defensa, que es la responsable de la UME entre otras cosas. Quiero valorar positivamente la coordinación que ha habido en este incendio que ha sido muy complicado de combatir por su rapidez y su virulencia. Habría sido muy difícil si no hubiera habido esa cooperación entre las distintas administraciones", ha dicho Juanma Moreno
Las características específicas del terreno en la provincia de Almería convirtieron este incendio en un fenómeno de propagación extremadamente inusual y veloz, pulverizando los registros históricos de avance del fuego en el territorio autonómico. Los informes técnicos indican que la inclinación de las laderas y la presencia de combustibles ligeros y muy inflamables aceleraron el frente de manera devastadora.