El litoral de la provincia de Almería y el resto del litoral peninsular registran una tendencia inversa al comportamiento general de los flujos migratorios en el Estado español. Según el último informe quincenal del Ministerio del Interior, con datos provisionales acumulados desde el 1 de enero hasta el 15 de julio de 2026, las llegadas de inmigrantes por vía marítima a la península han experimentado un incremento del 21,21 por ciento.
En total, 3.788 personas consiguieron alcanzar el territorio peninsular a bordo de alguna patera u otra embarcación en este periodo, frente a las 3.125 registradas en el mismo tramo del año anterior. Este repunte de 663 personas se produce a pesar de que el número de barcos interceptados en el área de la península descendió un 10,50 por ciento, pasando de 238 en 2025 a 213 en lo que va de 2026. Esta diferencia estadística apunta a un incremento en la ocupación media de los trayectos que deben monitorizar las fuerzas de seguridad del Estado español, como la guardia civil y la policía nacional.
Si se analiza el balance conjunto que agrupa a la península y al archipiélago de las islas Baleares, la cifra acumulada de llegadas por mar asciende a 7.032 personas en 2026, lo que representa un aumento del 8,0 por ciento en comparación con las 6.510 registradas en el mismo intervalo de 2025. Este crecimiento neto de 522 personas se reparte de forma desigual, dado que en las islas Baleares el flujo marítimo experimentó un retroceso del 4,2 por ciento. Específicamente, el territorio balear recibió por vía marítima a 3.244 personas frente a las 3.385 del ejercicio previo, mientras que las embarcaciones detectadas en esta zona pasaron de 175 a 172, lo que equivale a una disminución del 1,7 por ciento. Esta evolución diferenciada refuerza la relevancia del eje de la península, donde la costa de Andalucía asume un papel protagonista en las labores humanitarias y asistenciales coordinadas en parte con la Junta de Andalucía.
La presión observada en el litoral peninsular contrasta con el balance global en España, que anota un descenso general del 24,7 por ciento en las llegadas irregulares tanto por vía marítima como terrestre. Entre el 1 de enero y el 15 de julio de 2026, el total de inmigrantes que accedieron al Estado español se situó en 14.479 personas, lo que supone 4.743 menos que las 19.222 documentadas en el periodo homólogo de 2025. Este descenso generalizado viene determinado sobre todo por el comportamiento de la ruta atlántica hacia las islas Canarias, donde las llegadas por mar se desplomaron un 61,2 por ciento, pasando de 11.454 inmigrantes en 2025 a 4.440 en 2026. Paralelamente, el número de embarcaciones con rumbo al archipiélago canario cayó un 68,6 por ciento, disminuyendo de 188 a tan solo 59 en el periodo analizado. Asimismo, el cómputo global de inmigrantes llegados por mar al Estado español bajó un 36,1 por ciento, situándose en 11.488 personas en 2026 frente a las 17.976 del año anterior, con un total de 448 embarcaciones detectadas en comparación con las 605 de 2025, lo que representa una bajada del 25,9 por ciento.
En cuanto a las ciudades autónomas, el acceso por vía marítima se mantuvo en niveles muy bajos, aunque con evoluciones distintas. En Ceuta, la llegada de inmigrantes por mar se redujo a cero, lo que implica un descenso del 100,0 por ciento respecto a las 3 personas contabilizadas en 2025, de la misma forma que el número de embarcaciones bajó de una a ninguna, marcando también un retroceso del 100,0 por ciento. En Melilla, por el contrario, la entrada marítima creció un 77,8 por ciento, registrando la llegada de 16 personas en 2026 frente a las 9 del año anterior, mediante el uso de 4 embarcaciones en comparación con las 3 documentadas en 2025, lo que se traduce en un incremento del 33,3 por ciento.
Por último, el informe detalla un notable incremento en los accesos por vía terrestre a las ciudades norteafricanas. El total conjunto de inmigrantes llegados por tierra a Ceuta y Melilla aumentó un 140,0 por ciento, alcanzando las 2.991 personas frente a las 1.246 de 2025, lo que representa un incremento absoluto de 1.745 entradas. Este repunte se localizó casi en su totalidad en Ceuta, donde el volumen de entradas terrestres subió un 149,4 por ciento, acumulando 2.826 personas frente a las 1.133 registradas en el mismo tramo del año anterior. Por su parte, Melilla también experimentó una subida en los accesos terrestres, que crecieron un 46,0 por ciento al pasar de 113 inmigrantes en 2025 a 165 personas en el periodo analizado de 2026.