La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, junto con la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (Seiasa) y diversas comunidades de regantes, ha formalizado los convenios para llevar a cabo once obras que se beneficiarán del Plan de Modernización de Regadíos de Andalucía (RegadíA). Este ambicioso proyecto tiene como objetivo principal mejorar la eficiencia hídrica, impulsar la innovación tecnológica y facilitar la transición energética, así como la adaptación al cambio climático en tiempos de escasez de agua.
Durante la firma, que contó con la presencia de la secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García, el presidente de Seiasa, Francisco Rodríguez, y representantes de las comunidades beneficiadas, el consejero Ramón Fernández-Pacheco destacó que el programa moviliza una inversión total de 138,3 millones de euros.
Fernández-Pacheco enfatizó que esta iniciativa representa "una de las mayores apuestas por el regadío en Andalucía en los últimos años", gracias a un modelo de colaboración entre el Estado, la Junta y los regantes que permitirá maximizar el impacto financiero. Se estima que alrededor de 14.490 regantes se beneficiarán directamente, abarcando un total de 102.495 hectáreas.
En términos financieros, la Junta de Andalucía aportará 52,5 millones, lo que equivale al 50% del costo total. Por su parte, Seiasa contribuirá con el 20% y las comunidades de regantes cubrirán el 30% restante.
El plan contempla acciones concretas en seis provincias andaluzas mediante un total de 11 proyectos de modernización. En particular, Almería será sede de dos importantes iniciativas: la ampliación de la planta de tratamiento de aguas para riego en la Balsa del Sapo y un proyecto relacionado con plantas solares fotovoltaicas para el bombeo de aguas regeneradas en la comunidad norte de Huércal-Overa.
Aparte de Almería, Córdoba recibirá cuatro proyectos (uno compartido con Sevilla), Jaén contará con dos iniciativas, mientras que Cádiz, Granada y Sevilla tendrán uno cada uno. Estos proyectos están diseñados para incorporar nuevas tecnologías que optimicen el uso del agua, incluyendo sistemas inteligentes para controlar consumos en tiempo real.
"Se trata, en definitiva, de modernizar el regadío para hacerlo más competitivo y respetuoso con el medio ambiente", afirmó Fernández-Pacheco. El Plan RegadíA es parte integral de una estrategia más amplia destinada a fortalecer aún más este sector vital en Andalucía.
El Gobierno andaluz también planea implementar la Ley del Regadío Sostenible, destinando 165 millones al Plan PARRA para construir infraestructuras que faciliten el transporte del agua regenerada desde depuradoras hasta las comunidades agrícolas. Además, se han aprobado ayudas por valor de 12 millones para la construcción de balsas.
Agradeciendo a las comunidades por su compromiso ejemplar en la gestión colectiva del agua incluso en tiempos difíciles, Fernández-Pacheco subrayó: "Ese esfuerzo merece el respaldo institucional". Esta estrategia global movilizará más de 300 millones y representa "una apuesta inequívoca por el regadío" andaluz.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 138,3 millones € | Inversión total movilizada por el Plan RegadíA. |
| 14.490 | Número de regantes beneficiarios del plan. |
| 102.495 hectáreas | Superficie que se beneficiará de las obras del plan. |
| 52,5 millones € | Aporte de la Junta de Andalucía al coste de las obras. |