El debate político sobre una hipotética estrategia electoral compartida entre las fuerzas de la oposición ha generado una contundente reacción parlamentaria, situando a Almería en el centro de la controversia. Ante las especulaciones sobre un eventual planteamiento para que la formación de Santiago Abascal renuncie a presentar candidaturas en aquellas provincias donde su voto no garantice escaños, la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Rodríguez de Millán, ha calificado de "ocurrencia" tal posibilidad, desmarcándose de inmediato de cualquier entente de este tipo.
La dirigencia de Vox rechaza de pleno cualquier escenario de retirada táctica y ha replicado cuestionando la coherencia de la sugerencia atribuida a sus socios potenciales. En su intervención, Rodríguez de Millán ironizó sobre la autoría de estas ideas y desafió al PP a predicar con el ejemplo, sugiriendo que fueran los propios populares quienes no concurrieran en zonas donde su peso electoral ha resultado insuficiente, mencionando expresamente el territorio almeriense o la provincia de Barcelona. De igual modo, la portavoz rememoró la trayectoria política en la Junta de Andalucía, recalcando que el cambio institucional para desalojar al PSOE tras casi cuatro décadas solo fue factible gracias al impulso de su espacio político.
Desde la cúpula de Vox sostienen que esta clase de planteamientos distorsionan la consolidación de un proyecto sólido para hacer frente al Ejecutivo central de Pedro Sánchez. Al mismo tiempo, desde las filas de la formación critican lo que consideran una visión patrimonialista por parte del entorno de Alberto Núñez Feijóo hacia el votante conservador, incidiendo en que su organización es un proyecto autónomo y consolidado, lejano a ser un mero apéndice de la estructura popular.
Por su parte, el PP ha salido al paso rápidamente para desacreditar la existencia de este tipo de maniobras y rebajar la tensión entre ambas formaciones. Su portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, ofreció una clarificación directa durante una comparecencia ante los medios para negar de forma categórica que en los órganos de dirección del partido se esté considerando pedir la retirada de candidaturas en circunscripción alguna. Muñoz atajó la polémica asegurando que "a mí no me consta que se esté estudiando eso", marcando distancia frente a cualquier cálculo de reparto provincial. Con esta postura, la dirección de los populares pretende cerrar el paso a las conjeturas de alianzas previas a las urnas, reafirmando su intención de competir con papeleta propia en toda la geografía española.