Almería

Antonio Sanz dice que «nos enfrentamos a un incendio extraordinario» en Los Gallardos

El vicepresidente de la Junta asegura en el Parlamento andaluz que el fuego presentó un comportamiento «fuera de toda lógica», justifica que no se utilizara el sistema ES-Alert para avisar a la población y destaca la coordinación entre todas las administraciones durante la emergencia.

Rafael M. Martos | Jueves 23 de julio de 2026

El vicepresidente de la Junta de Andalucía y consejero de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, ha defendido este miércoles en el Parlamento andaluz la actuación desplegada por el Gobierno autonómico durante el devastador incendio forestal que afectó a Los Gallardos, Bédar, Antas y Lubrín, una tragedia que se saldó con trece víctimas mortales y numerosos heridos.

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En una comparecencia solicitada por iniciativa propia al inicio del nuevo periodo de sesiones de la Cámara andaluza, Sanz reconstruyó cronológicamente la respuesta de los servicios de emergencia, reivindicó la rapidez de la actuación y sostuvo que el operativo tuvo que enfrentarse a un incendio «extraordinario», con unas características que, según afirmó, desbordaron todos los modelos conocidos de propagación.

El vicepresidente inició su intervención trasladando el pésame del Consejo de Gobierno a los familiares y allegados de las víctimas. «Nuestro recuerdo más sentido, nuestro más cariñoso abrazo y solidaridad a los familiares, amigos y compañeros de las trece personas que perdieron la vida como consecuencia de este terrible incendio», manifestó, al tiempo que deseó una pronta recuperación a los heridos que todavía permanecen hospitalizados.

Sanz también dedicó buena parte del comienzo de su comparecencia a agradecer el trabajo desarrollado por todos los efectivos que participaron en la emergencia, desde el dispositivo del Plan Infoca hasta la Unidad Militar de Emergencias (UME), Guardia Civil, bomberos del Levante almeriense, sanitarios, Protección Civil, Cruz Roja, psicólogos de emergencias y voluntarios. Del mismo modo, destacó expresamente el papel desempeñado por los alcaldes y concejales de los municipios afectados, de quienes dijo que estuvieron «a la altura de las circunstancias en tan difíciles momentos».

El consejero explicó que el primer aviso del incendio se recibió en el servicio de emergencias 112 a las 16.25 horas del 9 de julio, cuando una llamada alertó de un fuego originado, presuntamente, por la caída de un cable eléctrico junto a la antigua N-340A, en el término municipal de Los Gallardos.

Según relató, apenas cuatro minutos después ya se encontraban movilizados la Guardia Civil y los bomberos del Levante almeriense y, antes de que transcurrieran veinte minutos desde el primer aviso, el dispositivo había incorporado tres medios aéreos, tres técnicos de operaciones y más de veinticinco efectivos terrestres del Plan Infoca.

El vicepresidente insistió en que el incendio comenzó inicialmente como un fuego de cuneta, pero evolucionó con enorme rapidez hasta convertirse en una emergencia forestal de dimensiones excepcionales. A las 18.11 horas ya había sido desalojada completamente la zona de Almocaizar y poco después se ordenó también la evacuación del Pinar de Bédar, mientras el Plan Infoca elevaba progresivamente su nivel operativo conforme aumentaba la gravedad de la situación.

Durante su intervención, Sanz defendió que todas las decisiones se adoptaron en función de la evolución del incendio y de las características concretas de cada vivienda, ya que la dispersión de las casas obligó a combinar evacuaciones con confinamientos.

«Nos tuvimos que enfrentar a un incendio extraordinario, con un comportamiento inusual, velocidades de propagación fuera de toda lógica y un comportamiento que no respondía a los patrones previsibles», afirmó ante el Pleno. «No estábamos, por tanto, ante un incendio más. Estábamos ante un fenómeno que rompía todos los parámetros conocidos en esta tipología de incendios de viento».

El vicepresidente explicó que, conforme avanzó el fuego hacia Sierra Cabrera, la Junta solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias, cuyos primeros efectivos comenzaron a incorporarse durante la madrugada. Paralelamente, se activó un centro de atención a familiares en Mojácar para ofrecer información y apoyo a las personas que buscaban noticias de sus allegados.

En el momento de mayor gravedad, el incendio obligó a evacuar a 1.468 personas y afectó, directa o indirectamente, a quince municipios mediante desalojos preventivos, cortes de carreteras y movilización de recursos.

Uno de los momentos centrales de la comparecencia llegó cuando Antonio Sanz describió la extrema violencia con la que evolucionó el incendio durante las primeras jornadas. «Durante dos días, sinceramente, solo pudimos defendernos de la llama y proteger, en la medida de lo posible, a la población», aseguró.

Según explicó, no fue hasta el sábado cuando las condiciones meteorológicas ofrecieron una «ventana de oportunidad» que permitió a los efectivos del Infoca, junto a la UME y los bomberos del Levante almeriense, avanzar decisivamente en las labores de estabilización del incendio, que quedó estabilizado el domingo y controlado el lunes siguiente.

Finalmente, la superficie afectada ascendió a 5.200 hectáreas, una cifra inferior a las cerca de 7.000 que se manejaron inicialmente, ya que la medición definitiva se realizó mediante el sistema satelital Copernicus.

El vicepresidente subrayó que el incendio continúa todavía bajo vigilancia al no encontrarse oficialmente extinguido y anunció que tanto científicos andaluces como especialistas del resto de España están analizando el comportamiento del fuego por las características excepcionales que presentó.

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«Este fuego ha superado ampliamente las velocidades previstas por los modelos habituales para esta tipología de incendios», señaló. Según explicó, en determinados momentos la propagación alcanzó los 128 metros por minuto, una velocidad que, según indicó, llegó a multiplicar por cuatro las previsiones habituales para este tipo de incendios impulsados por el viento.

«Los propios profesionales reconocen no haber afrontado un incendio semejante», añadió durante su intervención.

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Uno de los asuntos que mayor atención concentró durante la comparecencia fue la explicación sobre la decisión de no activar el sistema estatal ES-Alert para enviar avisos masivos a los teléfonos móviles de la población afectada.

Sanz defendió que se trató de una decisión estrictamente técnica adoptada por el puesto de mando avanzado y recordó que el incendio obligaba a adoptar medidas distintas prácticamente vivienda por vivienda.

«La prioridad no era enviar más alertas, sino proteger de la forma más eficaz a quienes sí estaban en riesgo», afirmó.

Según explicó, el sistema ES-Alert únicamente permite enviar un mismo mensaje a toda una zona geográfica, sin diferenciar situaciones concretas. En consecuencia, sostuvo que una alerta masiva podría haber provocado el efecto contrario al deseado.

«Mientras una vivienda debía ser desalojada, a otra la instrucción era permanecer en la vivienda», explicó. «Una alerta masiva y genérica hubiera podido generar desplazamientos innecesarios, incrementar la circulación en carreteras ya comprometidas y dificultar las propias labores de evacuación».

Por ello, aseguró que el alcalde de Bédar, como máxima autoridad local en materia de Protección Civil, optó por mantener un sistema de avisos personalizados realizados directamente por Guardia Civil, policías locales y voluntarios de Protección Civil, siguiendo las instrucciones técnicas del puesto de mando avanzado.

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El vicepresidente defendió igualmente la capacidad de respuesta del operativo andaluz, que movilizó más de medio millar de efectivos, 32 aeronaves, trece autobombas y recursos procedentes de varias provincias andaluzas, además de los dispositivos sanitarios que atendieron a más de un centenar de personas y coordinaron el traslado de cuatro grandes quemados a la unidad especializada del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

Asimismo, destacó la coordinación mantenida entre todas las administraciones durante toda la emergencia y agradeció expresamente la colaboración prestada por el Gobierno de España, tanto a través de la UME como del Ministerio para la Transición Ecológica, además de la Diputación Provincial de Almería y los ayuntamientos afectados.

Como conclusión, Antonio Sanz sostuvo que la actuación desarrollada durante la emergencia demuestra la fortaleza del sistema andaluz de protección civil y emergencias, insistiendo en que «Andalucía respondió con coordinación, profesionalidad», una línea de actuación que, aseguró, seguirá manteniéndose «siempre en cooperación, en coordinación, en colaboración y en lealtad» entre todas las administraciones implicadas.

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