Economía

Almería resiste la presión del alquiler compartido al exigir el 15% del sueldo medio

(Foto: Pablo Luna).

Con una renta media de 322,50 euros al mes por habitación, la capital almeriense se sitúa en un término medio dentro de Andalucía, lejos de los precios desorbitados de las grandes áreas urbanas.

Ana Rodríguez | Domingo 26 de julio de 2026

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El acceso a la vivienda en alquiler continúa siendo un factor de fuerte presión para las economías familiares en todo el Estado español. En este contexto, la opción de arrendar una habitación en un piso compartido se ha consolidado como la alternativa más habitual para una parte creciente de la población que no puede asumir el coste de un inmueble completo. En el caso de la capital de Almería, el precio medio de una habitación en piso compartido se sitúa en 322,50 euros al mes, lo que representa un 14,83% del salario bruto medio en Andalucía, fijado en 26.089,70 euros anuales, es decir, unos 2.174,14 euros mensuales según los datos oficiales de retribuciones salariales.

Esta cifra sitúa a la ciudad almeriense en una posición intermedia en la comparativa autonómica andaluza. Aunque la presión económica en Almería es sensiblemente menor que la registrada en provincias como Cádiz, donde el alquiler de un cuarto absorbe el 21,78% del sueldo medio con un precio mensual de 473,50 euros, o Málaga, donde supone el 20,94% tras alcanzar los 455,36 euros al mes, el coste sigue estando por encima del que soportan los residentes en otros puntos del territorio autonómico. En Huelva se destina un 17,22% del salario para una renta de 374,38 euros y en Sevilla se requiere el 16,22% para hacer frente a una mensualidad de 352,66 euros. Por el contrario, la capital almeriense resulta más costosa que Granada, donde la habitación se sitúa en 307,48 euros (14,14% del sueldo), Jaén, con 250,37 euros (11,52%), y Córdoba, que registra el importe más bajo de la comunidad autonómica con 248,92 euros al mes, equivalentes al 11,45% de la nómina bruta.

A nivel general en España, la media del coste de una habitación compartida asciende a 475,98 euros mensuales, lo que supone destinar el 19,34% de un sueldo bruto medio situado en 29.540,26 euros al año (2.461,69 euros al mes). De este modo, los inquilinos en la capital almeriense disfrutan de un desembolso inferior al promedio del Estado español. Sin embargo, los analistas del sector inmobiliario advierten de que calcular el esfuerzo residencial tomando como referencia el sueldo bruto no refleja la totalidad del problema, ya que tras aplicar los impuestos, las cotizaciones y las retenciones oportunas, la cuota real que sale del bolsillo del trabajador representa un porcentaje significativamente superior de sus ingresos netos. A ello hay que sumar que los tramos de menor edad, que son los que acceden en mayor medida a la fórmula del piso compartido, perciben remuneraciones habitualmente inferiores a la media oficial.

Tal y como señalan los expertos en análisis inmobiliario, el impacto en las economías personales responde a una combinación entre salarios bajos, temporalidad laboral y mercados tensionados donde la oferta no crece al mismo ritmo que la demanda. Para los jóvenes trabajadores, el hecho de dedicar entre una quinta parte y un tercio de sus ingresos netos únicamente al pago de una habitación reduce de forma severa su capacidad de ahorro diario. El fenómeno muestra diferencias estructurales entre las distintas capitales españolas, donde las mayores tensiones se concentran en grandes metrópolis y zonas costeras con alta demanda turística o laboral.

Las situaciones de mayor sobreesfuerzo financiero en España las encabeza Valencia, donde arrendar un cuarto supone el 27,60% del salario medio en la Comunitat Valenciana, impulsado por un coste medio de 616,74 euros y retribuciones de 26.816,98 euros al año. Le siguen Palma de Mallorca, donde la cuota de 617,31 euros mensuales exige un 25,48% de la nómina balear; Barcelona, con 646 euros de renta media y un 24,43% del sueldo catalán; y Santa Cruz de Tenerife, que absorbe el 24,08% con un coste de 504,08 euros ante una media salarial de 25.120,38 euros anuales. En el caso de Madrid, el precio medio es el más elevado de la Península con 622,14 euros al mes, requiriendo el 21,70% del salario medio madrileño, situado en 34.410,01 euros anuales.

En la otra cara de la moneda se posicionan capitales extremeñas como Badajoz y Cáceres, que presentan los niveles de esfuerzo más moderados de todo el Estado español con un 10,14% y un 10,57% del sueldo respectivamente, gracias a importes mensuales reducidos de 211 y 220 euros sobre un salario medio en Extremadura de 24.979,44 euros. Tampoco superan la barrera del 12% ciudades de tamaño medio como Burgos (11,27%), Palencia (11,30%), Zamora (11,46%) o las andaluzas Córdoba y Jaén. Entre las capitales con salarios más elevados destaca Donostia-San Sebastián, que a pesar de encuadrarse en el País Vasco —territorio con la retribución media más alta con 35.170,28 euros anuales— exige destinar el 18,66% de la nómina para abonar una habitación de 546,80 euros. Frente a estas oscilaciones, Almería mantiene una posición de relativa contención de precios respecto a las principales grandes urbes, si bien el alquiler compartido ha ido perdiendo progresivamente su carácter de solución económica accesible ante el encarecimiento generalizado del mercado residencial.

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