El sacerdote Jesús Peregrín Mula, nacido el 25 de julio de 1926 en la localidad de Pulpí, ha celebrado este sábado sus cien años de vida rodeado de amigos y familiares y arropado por el Ayuntamiento de Almería y la Diputación Provincial en una solemne misa celebrada en la Catedral de la Encarnación que ha estado presidida por el vicario general de la Diócesis de Almería, Ignacio López.
La alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez, las concejalas Eloísa Cabrera, Paola Laynez y Vanesa Lara, además de la vicepresidenta de la Diputación Provincial, Almudena Morales, y de la diputada provincial Lorena Nieto han acompañado y felicitado personalmente al homenajeado.
El Ayuntamiento de Almería va a conceder a Jesús Peregrín una calle a su nombre así como un monolito o escultura con su figura “para que la gente siempre pueda ir a homenajearle como hoy estamos haciendo los que tenemos la suerte de estar presentes aquí”. Así lo ha anunciado la alcaldesa, María del Mar Vázquez, quien lo ha definido como un “referente de la solidaridad para Almería y para innumerables comunidades de todo el mundo”. “Don Jesús ha dedicado su vida a acompañar a las personas más vulnerables, haciendo de la caridad y el compromiso social su forma de vida”, ha añadido.
“Tu incansable espíritu misionero te ha llevado, a lo largo de tu vida, a promover centenares de iniciativas solidarias en todo el mundo, convirtiéndote en un auténtico embajador de la esperanza y la fraternidad. Tu ejemplo nos recuerda que una sola persona, guiada por la fe y el compromiso, puede transformar la vida de muchas otras”, ha añadido la alcaldesa.
Por su parte, la vicepresidenta de Diputación, Almudena Morales, ha felicitado al protagonista de este acto y ha anunciado "por encargo del propio presidente, José Antonio García Alcaina, que la Diputación entregará personalmente a Don Jesús Peregrín el Escudo de Oro de la Provincia en homenaje a sus 100 años de vida dedicados a una gran labor humanitaria. Y por ser una fuente de inspiración para todas aquellas personas que quieren trabajar por construir un mundo mejor. Gracias al trabajo y amor de personas como Don Jesús Peregrín la provincia de Almería es cada vez una tierra más justa, próspera, solidaria e igualitaria".
Biografía
Jesús Peregrín Mula nació el 25 de julio de 1926 en Pulpí, Almería. Desde pequeño, mostró una gran dedicación a su familia, ayudando en el negocio familiar mientras asistía a la escuela. A los 18 años, se trasladó a Madrid para presentarse a unas oposiciones y trabajó en Renfe, siendo posteriormente destinado a Sevilla. Allí, su vida dio un giro decisivo al descubrir una profunda vocación religiosa. En Sevilla, comenzó a frecuentar una Congregación Mariana dirigida por un jesuita, donde participaba activamente en rezos, misas y actividades espirituales que fomentaban un entorno de fe y reflexión.
Su viaje hacia la vida sacerdotal incluyó etapas en Sevilla y Granada, donde completó estudios intensivos de Filosofía, Latín y Teología. Finalmente, fue ordenado sacerdote en Pulpí en 1960, celebrando su primera misa ante una multitud que no cabía en la iglesia local, lo que evidenció el impacto de su vocación en su comunidad.
Como sacerdote, Jesús Peregrín ha dedicado su vida a servir a los demás en distintas parroquias y roles pastorales. Inicialmente, fue enviado a Huércal Overa. Uno de los hitos más importantes de su carrera es la creación del Movimiento ECAS (Equipos de Cristo Amor Sembrarás), nacido de su trabajo con jóvenes y su deseo de ofrecerles un espacio donde pudieran crecer en la fe y la acción social. A través de ECAS, Jesús ha logrado involucrar a cientos de jóvenes en actividades solidarias, como convivencias, retiros espirituales y campañas de recolección de alimentos que apoyan a comunidades desfavorecidas.
En 2003 se constituyó oficialmente la Fundación Jesús Peregrín. Desde sus inicios, la fundación ha estado impulsada por la misión de mejorar las condiciones de vida de los más desfavorecidos, tanto en España como en países en vías de desarrollo. La fundación se ha enfocado en áreas claves como la sanidad, la educación, la alimentación y el acceso a agua potable, abordando no solo necesidades inmediatas, sino también proyectos de largo plazo.
A lo largo de los años, la fundación ha trabajado en estrecha colaboración con otras organizaciones, religiosas y laicas, para maximizar su impacto y llevar a cabo más de 300 proyectos en más de 50 países, buscando el desarrollo integral de las comunidades más vulnerables.