Un ardid económico para intentar alojarse gratis le ha acabado saliendo muy caro a un usuario en la provincia de Almería. La Guardia Civil ha abierto diligencias contra una persona acusada de simular una infracción penal y cometer una estafa tras inventarse que había sido víctima de un fraude electrónico. Su objetivo real era cancelar el gasto de una estancia vacacional y forzar la devolución del dinero por parte de su entidad bancaria.
El origen del caso se sitúa en las dependencias que la benemérita mantiene en Huércal-Overa, lugar donde el propio investigado acudió para notificar la existencia de unos supuestos movimientos no autorizados en su cuenta. Según su versión inicial, le habían cargado indebidamente el coste de una reserva en un alojamiento turístico ubicado en territorio sevillano.
Las pesquisas emprendidas por los agentes para verificar la veracidad del caso permitieron desmontar rápidamente la treta. Tras contactar con el negocio hotelero y analizar la documentación contractual, los investigadores comprobaron que el propio denunciante fue quien gestionó el trámite, aportó la documentación personal pertinente y formalizó el abono del servicio por su propia voluntad. La maniobra posterior no era más que un engaño diseñado para activar la cobertura de su seguro de tarjeta bancaria y recuperar la suma invertida mediante la simulación de un ciberdelito inexistente.
Las diligencias judiciales por estos hechos han sido derivadas directamente al juzgado de instrucción correspondiente de Huércal-Overa. Desde las fuerzas de seguridad recuerdan que interponer avisos infundados o fingir ser víctima de una infracción no solo acarrea severas consecuencias penales para los implicados, sino que genera una importante distracción de medios públicos al movilizar efectivos policiales y judiciales de forma innecesaria. Ante cualquier incidencia de índole financiera, se aconseja verificar primero las operaciones con la entidad bancaria o el comercio emisor del cobro.