El CIMI Sierra Morena de Córdoba, bajo la gestión de la Consejería de Justicia, Administración Local y Función Pública, ha puesto en marcha una innovadora actividad para que los jóvenes infractores comprendan el impacto de sus acciones. A través de simulaciones de juicios, estos menores tienen la oportunidad de ponerse en la piel de las víctimas de agresiones y ciberacoso, fomentando así la empatía y la reflexión sobre sus conductas.
Con la colaboración de un juez y un fiscal especializados en la Jurisdicción de Menores, los participantes han asumido distintos roles en este ‘roleplay’, donde recrearon situaciones que suelen llevar a los menores ante un tribunal, como agresiones o la difusión no autorizada de imágenes. La actividad se inscribe dentro de un enfoque integral para la reeducación, tal como establece la Ley del Menor.
Antes de esta práctica, el equipo del CIMI ha trabajado teóricamente con los jóvenes sobre normas de convivencia y resolución pacífica de conflictos. Durante la simulación, presidida por el juez Álvaro Carbonell y el fiscal Francisco Ramos, ambos agradecidos por su implicación en el proceso educativo, se busca hacer reflexionar a los menores sobre las consecuencias personales y sociales de sus actos.
El consejero en funciones de Justicia, José Antonio Nieto, destacó que “la Ley del Menor del año 2000 cambia un sistema puramente punitivo por uno centrado en la reinserción”. Este enfoque busca que los menores sean conscientes del daño causado tanto a las víctimas como a la comunidad. Según Nieto, “más del 80% de los menores que pasan por nuestros recursos no reincide”, lo que convierte a Andalucía en un referente nacional e internacional en materia de justicia juvenil.
A lo largo de más de 25 años desde que Andalucía asumió las competencias del sistema de Justicia Juvenil, se ha desarrollado una red sólida con 14 CIMI distribuidos por toda la comunidad. En Córdoba operan dos centros: el CIMI Sierra Morena y Medina Azahara. El año pasado, más de mil menores pasaron por estos centros, aunque se observa una tendencia a la baja debido al aumento en el uso de medidas alternativas como la libertad vigilada.
En total, durante el último año se impusieron 138 medidas de internamiento en Córdoba y 609 medidas de medio abierto. Esto refleja un cambio hacia enfoques más rehabilitadores que buscan integrar a los jóvenes infractores en su entorno social mediante tareas socioeducativas y colaboraciones con entidades locales.
La Consejería cuenta con más de 300 convenios con ayuntamientos y organizaciones sociales para facilitar el cumplimiento efectivo de estas medidas. En Córdoba, 354 menores cumplieron diversas medidas judiciales el año pasado. Estas iniciativas son fundamentales para ofrecer a estos jóvenes una segunda oportunidad y ayudarles a construir un futuro más prometedor.
A través del trabajo conjunto entre instituciones y familias, se busca crear una Andalucía mejor donde cada menor tenga acceso a oportunidades reales para cambiar su vida. La actividad reciente en el CIMI Sierra Morena es solo un ejemplo del compromiso continuo hacia una justicia juvenil más humana y comprensiva.