El Área de la Mujer de Izquierda Unida en la provincia de Almería ha expresado su absoluto rechazo y consternación ante la decisión del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, de ceder a la extrema derecha las competencias sobre las Unidades de Valoración Integral de Violencia de Género. La medida, enmarcada en los decretos de estructura del nuevo Ejecutivo autonómico, deja en manos de quienes han calificado sistemáticamente estos recursos públicos como “chiringuitos ideológicos” el control de los equipos psicosociales y forenses encargados de determinar el riesgo real que sufren las mujeres amenazadas.
Desde la formación de izquierdas señalan la enorme irresponsabilidad que supone este paso en un contexto de emergencia social, con Andalucía encabezando la lista de comunidades autónomas con más mujeres asesinadas por violencia machista en lo que va de año. Para IU, poner bajo la tutela de los negacionistas un servicio adscrito a los Institutos de Medicina Legal “supone derribar un consenso institucional básico y dejar desprotegidas a cientos de almerienses que acuden a la justicia buscando auxilio”.
La responsable provincial del Área de la Mujer de IU Almería, Amalia Román, ha tachado la decisión de "bochornosa y vergonzosa", apuntando directamente a la responsabilidad política del presidente andaluz. “Desde el Área de las Mujeres de Izquierda Unida queremos mostrar nuestro rechazo a la concesión que ha hecho el Gobierno de Juanma Moreno Bonilla. Es una cesión vergonzosa, puesto que el grupo Vox no reconoce la violencia que actualmente estamos sufriendo las mujeres. Andalucía es la comunidad autónoma que está a la cabeza de dicha violencia y que se le dé el control a un grupo parlamentario que no hace este reconocimiento es inadmisible”, ha aseverado Román.
La portavoz almeriense ha hecho un llamamiento directo a la movilización ciudadana ante lo que considera un retroceso histórico en los derechos fundamentales de las mujeres. “Las mujeres de Andalucía deberíamos salir todas a la calle y gritar nuestra disconformidad y nuestro rechazo más absoluto a que este grupo controle un servicio público cuando ni siquiera quiere reconocer la violencia machista que existe contra nosotras”, ha manifestado la responsable del área.
Asimismo, Román ha alertado del grave perjuicio que esta cesión política supone para el trabajo diario de los profesionales que operan en la primera línea de protección en la provincia de Almería y en el conjunto de Andalucía. “Con este tipo de cesión lo que se está haciendo es cuestionar abiertamente a los médicos, a las psicólogas, a los psicólogos y a los trabajadores sociales, cuya función es fundamental porque valoran objetivamente el nivel de riesgo en el que se encuentran las mujeres y la amenaza permanente que están sufriendo muchísimas de ellas”, ha denunciado.
Para Izquierda Unida, terminar con la autonomía técnica y científica de estas unidades “para satisfacer las exigencias de la extrema derecha demuestra que el Gobierno andaluz antepone la tranquilidad de su pacto a la seguridad de las víctimas". La organización ha advertido que dará la batalla en las instituciones y en las calles contra cualquier intento de desmantelar los recursos de protección o sembrar sospechas sobre el personal público encargado de velar por la vida de las mujeres.