La provincia de
Almería ya contabiliza 59 fallecimientos vinculados al impacto de las altas temperaturas en lo que va de periodo estival, situándose como la tercera zona andaluza con mayor impacto por el exceso térmico entre mediados de mayo y mediados de agosto de 2026. Este panorama evidencia una tendencia crítica a escala autonómica, donde las consecuencias del bochorno ininterrumpido han provocado un repunte del 172 por ciento en las muertes acumuladas en comparación con la misma etapa del año precedente.
En el conjunto de la Comunidad, el cómputo global alcanza las 430 víctimas mortales atribuidas a los efectos del clima estival. Esta cifra supera con creces el balance total registrado durante todo el verano anterior en el Estado, rebasando en más de un cuarenta por ciento las 303 defunciones que se computaron hasta finales de septiembre de 2025. Según los análisis desarrollados por el sistema MoMo del Instituto de Salud Carlos III, este indicador evalúa el exceso de mortalidad general y abarca no solo las insolaciones o golpes de calor directos, sino fundamentalmente el agravamiento severo de patologías previas debido a las condiciones ambientales extremas.
En el mapa del territorio andaluz, la distribución por provincias muestra a Sevilla a la cabeza del luctuoso balance con 150 pérdidas humanas, seguida muy de cerca por Málaga con 117. Por detrás de
Almería, el impacto térmico ha dejado 35 decesos en Huelva, 31 en Jaén, 26 en Córdoba y diez en tierras granadinas, mientras que Cádiz se mantiene como la única demarcación donde las mediciones oficiales no recogen víctimas por esta causa en las semanas recientes.
El desglose por meses sitúa a julio como la época más devastadora hasta la fecha en el país, acaparando 262 muertes en la Comunidad, de las cuales 18 tuvieron lugar en
Almería. Durante el presente mes de agosto se han sumado 133 fallecimientos más, aunque la provincia de
Almería presenta en este tramo una incidencia mucho menor con apenas tres casos. Pese a que en la última semana analizada se han contabilizado medio centenar de perecidos en la Comunidad, la curva de letalidad ha comenzado a frenar paulatinamente tras el pico registrado a principios de mes, descendiendo a registros mínimos en las jornadas más recientes.