La provincia se prepara para sus días más grandes y las autoridades locales han desplegado un ambicioso plan de coordinación para que los festejos transcurran sin incidencias. Con la capital
Almería preparada para acoger las Fiestas en honor a la Virgen del Mar entre el 21 y el 29 de agosto, la mesa de trabajo coordinada por la regidora María del Mar Vázquez ha cerrado la estrategia preventiva que movilizará a más de tres centenares de agentes e intervinientes por jornada. En el dispositivo participan la Policía Local, integrantes de Bomberos, personal sanitario, vigías privados, unidades de Protección Civil, así como efectivos de la
Policía Nacional y la
Guardia Civil.
La principal novedad de esta edición reside en la incorporación de tecnología aéreos no tripulados. Varios drones sobrevolarán de manera continua tanto el predio ferial como los barrios circundantes para transmitir imágenes en tiempo real a los centros de mando. Además, se suma la unidad ecuestre del cuerpo municipal al despliegue en tierra, donde ya operan los equipos caninos y las patrullas del Grupo Rápido de Intervención Policial. Las infraestructuras operativas en el recinto de la capital también se ven potenciadas con un puesto de mando renovado mediante módulos climatizados e itinerarios de acceso específicos dirigidos al vecindario limítrofe.
Durante la reunión interinstitucional, en la que estuvieron presentes la representante de la Subdelegación del Estado, Raquel Contreras, y diversos responsables de las áreas municipales de Cultura, Seguridad y Festejos, se identificaron los puntos más sensibles del calendario festivo. Las zonas de máxima atención coincidirán con los pregones iniciales, el encendido del alumbrado, la ejecución de los espectáculos pirotécnicos, los festejos taurinos y las citas musicales de gran formato como el Cooltural Fest.
Por su parte, la edil responsable de Seguridad Ciudadana, María del Mar García Lorca, resaltó el entendimiento entre administraciones para articular una respuesta integral. En el área urbana, las patrullas locales compaginarán la custodia del orden con inspecciones comerciales, regulación de la circulación, test de alcoholemia y la persecución de la venta callejera no autorizada, tanto en la zona del mediodía como en el recinto nocturno.
Los servicios de extinción de incendios mantendrán una presencia continua con retienes especiales en los actos con pirotecnia, mientras que la
Policía Nacional reforzará su plantilla mediante especialistas en Reacción y Prevención, Extranjería, Policía Judicial e Inteligencia. En las arterias de acceso al municipio y núcleos alejados como Cabo de Gata, la
Guardia Civil dispondrá controles de alcoholemia y sustancias, supervisión marítima en la costa, tareas del Seprona para verificar el origen sanitario de los alimentos que se sirvan en los ambigúes y prevención frente al contrabando. Todo ello se complementará con el refuerzo en el transporte público, que contará con ocho rutas especiales de autobús y áreas específicas para el servicio de taxis.