Capital

Almería renueva sus contenedores para duplicar la recogida selectiva

La capital de la provincia inicia el despliegue de casi 4.000 depósitos más bajos, accesibles y con mayor capacidad

Miércoles 19 de agosto de 2026
La ciudad de Almería ha comenzado una transformación integral de sus servicios de limpieza con la implantación progresiva de cerca de 4.000 nuevos contenedores de basura, una medida que incrementará en un cincuenta por ciento la capacidad actual instalada en la capital. El proceso, que se extenderá hasta el próximo mes de noviembre, arrancó en el entorno de la avenida Cabo de Gata y proseguirá por barrios como Vega de Acá y Nueva Almería antes de abarcar la totalidad del término municipal.

Esta reestructuración, enmarcada en la nueva adjudicación de la recogida de residuos, pone el foco en el fomento del reciclaje. Las calles almerienses experimentarán un aumento sustancial en los depósitos destinados a envases y a papel y cartón, que llegarán a duplicar e incluso triplicar su presencia previa. En concreto, los recipientes amarillos alcanzarán las 839 unidades, mientras que los azules rozarán las 840. A este crecimiento se suman más de 1.400 depósitos grises para la fracción resto y la incorporación paulatina de doscientas unidades marrones para materia orgánica.

El edil responsable del área de Sostenibilidad Medioambiental y Energética, Antonio Urdiales, subrayó durante la presentación que esta iniciativa «permite dar un nuevo paso en la mejora de los servicios públicos mediante la renovación y ampliación progresiva de la contenerización de la ciudad». Asimismo, el concejal recalcó la intención de «ofrecer una imagen más moderna, pero, sobre todo, mejorar la comodidad, la accesibilidad y la seguridad de los ciudadanos a la hora de depositar sus residuos, además de hacer más eficiente el propio servicio de recogida».

Los nuevos depósitos introducen cambios significativos en el diseño para facilitar el uso diario y minimizar las molestias urbanas. Con una altura rebajada en 23 centímetros frente a los modelos anteriores, se reduce la barrera visual en cruces y pasos peatonales, aportando mayor seguridad vial y evitando que las calles estrechas queden encajonadas. Del mismo modo, cuentan con una boca de vertido situada a poco más de un metro de altura, señalización en Braille y un pedal ajustable en seis posiciones de altura y profundidad para adaptarse a las características del terreno.

Según explicó Urdiales, este despliegue por rutas busca encajar de forma organizada en el día a día del municipio. El edil enfatizó que no se trata de un simple recambio de mobiliario, sino de «un proceso progresivo» encaminado a perfeccionar la gestión de los desperdicios mediante «nuevos medios y maquinaria que permitirán prestar un mejor servicio a los almerienses». Esta renovación se completará en los próximos meses con la llegada gradual de una flota de camiones de recogida de última generación, sumada a la maquinaria de agua a presión que ya opera en los barrios de Almería.

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