Opinión

¡María preocupada!

Juan Torrijos Arribas | Viernes 21 de agosto de 2026

Me suena a canción ranchera de Miguel Aceves Mejía. María preocupada. Hoy comienza la feria. La lectura del pregón abrirá las puertas de los días de fiestas de los almerienses, tras el mismo, miles de luces en el recinto ferial le harán ojitos a la luna. Jugarán con ella, y durante muchas horas de su noche, le quitarán protagonismo. Pero si en el recinto ferial la luna pierde su hermosa luz, dejando que sean los farolillos de las casetas, los cacharricos de los feriantes y sus largos paseos, no ocurrirá así en el llamado corazón de la ciudad.

El Paseo, ese que se viene renovando desde hace meses, que ha puesto flores de colores sobre sus tierras, parterres para que los perros hagan sus necesidades y los almerienses con poca urbanidad lo pisen como si de un césped artificial fuera. Ese Paseo, primor de María preocupada y de Eloisa sin almendro, no va a estar iluminado, no le va a poder hacer la competencia a la diosa de la noche, la hermosa luna. Esa que pudo el pasado día doce con el poderoso sol, se paseara sin que le hagan sombra por la vía principal de la ciudad. Por lo menos el pasado miércoles, diecinueve, no había signo alguno de que el ayuntamiento tuviera previsto la ubicación de luces de colores, de esa feria que Almería dedica a la Virgen del Mar, en el Paseo.

María preocupada. Pero imagino que esa preocupación podía venir por que ese mismo día 19, como quien dice hace solo unas horas, la Puerta de Purchena estaba todavía en obras. Sí, el punto de encuentro de los almerienses, el kilómetro cero de la capital, el que luce una fuente moderna donde refrescar el cuerpo en estos días de calor, estaba sin terminar. Alguien me aseguró que para principios de agosto estaban acabadas, pero no ha sido así. La suerte que tienes María es que el Psoe está echo unos zorros, y entre los de aquí y las últimas del presidente, en mayo volverás a ganar. Pero entiendo que estés preocupada ante la feria que hoy comienza. En el Paseo el personal está esperando los toldos, y uno de los vecinos, con cierta sorna y mofa, me comentaba:

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Los pondrán, estoy seguro, pero lo mismo cuando acabe la feria. Esa misma voz me indicaba algo que comentaba ayer en este rincón, si se le quiere dar vida al Paseo, si es lo más bonito que tenemos para mostrar a esos visitantes que nos lleguen durante estos días a vivir la feria, ¿por qué, se preguntaba, no se ubican en él, como en años anteriores, con todas las garantías que ustedes impongan, los chiringos de feria. Vamos a llegar a la conclusión de que tenemos un Paseo de “mírame y no me toques que me rompo”. Luego nos quejamos de que somos la ciudad que recibe más quejas que el resto de las andaluzas por parte de los turistas que nos visitan. Lo mismo es que no sabemos aprovechar y mostrar lo más bonito que tenemos.

Vamos a esperar a la de la noche, y que esa no preocupe aún más a la alcaldesa de Almería. “María preocupada”, me sigue sonando a ranchera de Miguel Aceves Mejía.

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