La Feria de Almería volvió a disfrutar el pasado sábado de uno de sus escenarios más emblemáticos, el Mediterráneo, con la celebración de la 33ª Regata de Piragüismo. La Playa del Palmeral se convirtió en una auténtica fiesta del deporte náutico con la participación de 40 palistas, en una jornada organizada por el Club Los Troncos y que contó con la visita del concejal de Ciudad Activa, Movilidad Urbana y Deporte, Antonio Casimiro. Los palistas afrontaron un recorrido de 1.500 metros, poniendo a prueba su resistencia, técnica y capacidad competitiva.
Durante su visita, Antonio Casimiro destacó el valor de mantener una competición que forma parte de la historia deportiva de la Feria y que, además, permite disfrutar de una disciplina especialmente vinculada a una ciudad como Almería. Antonio Casimiro ha afirmado que “Almería es una ciudad que mira al mar y esta regata es un magnífico ejemplo de cómo el deporte forma parte de nuestra relación con el Mediterráneo. Son ya 33 ediciones y eso habla de una competición consolidada, del trabajo de un club como Los Troncos y de la pasión de los deportistas que cada año se lanzan al agua durante nuestra Feria”.
El concejal añadió que “la Feria deportiva no solo ofrece grandes competiciones en instalaciones deportivas, sino también propuestas que nos recuerdan que tenemos un enorme patrimonio natural para practicar deporte. El piragüismo reúne competición, esfuerzo, convivencia y contacto con el mar, y queremos seguir apoyando estas iniciativas”.
Por su parte, el presidente del Club de Piragüismo Los Troncos, Fulgencio Hernández, puso el acento en la continuidad de una prueba que se ha convertido en una cita imprescindible para los aficionados al piragüismo durante la Feria. “Llegar a la 33ª edición es un motivo de orgullo para todos los que formamos parte de Los Troncos. Son muchos años llevando el piragüismo a la Feria y demostrando que Almería tiene una magnífica relación con el mar y que existe afición por este deporte”, afirmó.
Fulgencio Hernández destacó asimismo el compromiso del club con la promoción del piragüismo y la formación de nuevos deportistas. “Lo más importante es que esta regata siga viva, que participen palistas de distintas edades y que quienes se acercan al piragüismo descubran todo lo que este deporte puede aportarles. Cada edición supone mantener una tradición y, al mismo tiempo, mirar hacia el futuro”, añadió.
Más que una competición, la regata volvió a ser una celebración de la pasión por el mar y por el deporte, con las piraguas dibujando sobre el Mediterráneo una imagen que forma parte ya del paisaje de la Feria de Almería. El esfuerzo de cada palista, el ambiente junto a la orilla y el entusiasmo de participantes y aficionados hicieron de los 1.500 metros un recorrido cargado de emoción, demostrando que cuando Almería celebra su Feria, también la celebra sobre el agua.