La intervención para la restauración y el acondicionamiento de las salinas de Cabo de Gata, localizadas en la provincia de
Almería, cuenta con una inversión superior al millón de euros destinada a recuperar un enclave de extraordinario valor ambiental, ecológico y paisajístico. Esta actuación ejecutada por la
Junta de Andalucía busca no solo favorecer la biodiversidad de este espacio protegido, sino también garantizar la conservación y el mantenimiento de las actividades tradicionales estrechamente vinculadas a estas instalaciones salineras. La medida se encuadra en una estrategia global del Gobierno autonómico que ha movilizado 86,1 millones de euros desde el año 2022 para la adquisición, protección y restauración ecológica de zonas húmedas estratégicas.
El esfuerzo presupuestario destinado a la red de humedales completa una trayectoria de inversión continuada que, tomando como referencia el periodo iniciado en 2019, alcanza cerca de 100 millones de euros en intervenciones sobre estos valiosos ecosistemas. Entre los hitos principales de esta política ambiental destaca la incorporación al patrimonio público de importantes extensiones de suelo de alto valor ambiental. En este apartado sobresale la adquisición de la finca Veta la Palma, ubicada en el Espacio Natural de Doñana, que abarca una superficie de 7.600 hectáreas tras concretar un desembolso superior a los 72,6 millones de euros en diciembre de 2023. A esta operación se sumó posteriormente la compra de la finca Tierras Bajas, en el mismo entorno natural, añadiendo más de 1.100 hectáreas adicionales con un coste cercano a los 6 millones de euros en diciembre de 2024, sumando así más de 8.700 hectáreas de dominio público.
Junto a la actuación estratégica desarrollada en el espacio almeriense de Cabo de Gata, la
Junta de Andalucía ha diversificado sus partidas para responder a la conservación de enclaves salineros y lagunares en otros puntos del territorio. Así ocurre con la finca salinera de Carboneros, en la Bahía de Cádiz, donde también se ejecutan trabajos específicos de rehabilitación ambiental. Asimismo, en la provincia de Córdoba se ha procedido a la compra de la Laguna del Conde o Salobral mediante dos parcelas que suman 69 hectáreas con un montante combinado de 213.000 euros (128.000 euros por un lote de 64 hectáreas y 85.000 euros por otro de 5 hectáreas), integradas en una partida superior a los 2,3 millones de euros dedicada a la restauración de las Lagunas del Sur. Por su parte, en la provincia de Málaga la compra de la Laguna de Camuñas ha permitido incorporar más de 10 hectáreas por cerca de 154.000 euros, a lo que se añaden proyectos en trámite en la desembocadura del río Guadalhorce.
El plan abarca igualmente intervenciones de amplio calado en cuencas fluviales y franjas litorales orientadas a restablecer la funcionalidad hidrológica y el refugio de especies de aves acuáticas. En la zona del bajo Guadalquivir destaca el proyecto de recuperación de las marismas de Trebujena, dotado con una inversión cercana a los dos millones de euros para actuar sobre un paisaje agrario de elevado interés ecológico. De igual modo, en el litoral onubense se han destinado más de 900.000 euros a la restauración ecológica del estero Domingo Rubio y otros espacios costeros clave para las aves migratorias. Paralelamente, en el Paraje Natural Brazo del Este, en la provincia de Sevilla, se desarrollan obras de adecuación entre los años 2025 y 2026 para reconfigurar zonas inundables y fortalecer su papel en la red ambiental.
A estas labores directas en el territorio se añaden actuaciones transversales, como el proyecto de señalización, cerramientos y cartelería en espacios catalogados, dotado con 1,4 millones de euros para mejorar la protección y divulgación ambiental. La relevancia del patrimonio hídrico autonómico se refleja en las cifras del Inventario de Humedales de Andalucía, que cuenta con 229 espacios protegidos sobre más de 143.000 hectáreas, tras la incorporación de 19 nuevos enclaves desde 2019. Esta red sitúa a la comunidad a la cabeza del Estado español al concentrar el 17 por ciento del total de zonas húmedas del país y más de la mitad de su superficie, aportando además 25 espacios a la lista del Convenio Ramsar. Las intervenciones prevén la restauración de cerca de 5.000 hectáreas financiadas mediante el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia con fondos europeos, mientras se avanza en la formulación del Plan Andaluz de Humedales frente a los desafíos del cambio climático.