El anuncio que hizo Antonio Ruano de presentarse a las primarias de su partido el próximo 26 de septiembre nos puso ante la situación que se está viviendo en el Psoe de la capital. El que anda dividido, algunos dicen que destrozado, no es una sorpresa para nadie. El enfrentamiento ya no es entre la capital y la provincia, como ha venido siendo la historia del Psoe almeriense. Hoy, aquella división ha llegado también al propio núcleo de la ciudad. Tres son los grupos con presencia y fuerza para presentar candidato a primarias, el del Fátima, con el apoyo de la dirección provincial, los escogidos por Antonio Hernando para controlar la provincia, José María Martín y Domingo Nicolás Ayala. El sector de Fernando Martínez, que desea que sea Colomina su hombre fuerte en el ayuntamiento y en la ciudad, y los desheredados de uno y otro grupo, que podía estar representado por Antonio Ruano y aquellos militantes, algunos dinamitados de sus cargos, y que se unen en un intento de controlar en el mismo lo que puedan, dentro de sus fuerzas.
Es jugar muy fuerte por parte de la ejecutiva provincia colocar a Fátima como candidata a las primarias de ese 26 de septiembre. Es diputada andaluza, por lo que no se ve demasiado bien por parte de la militancia ese acaparar puestos desde el provincial. “Estos de la provincial lo quieren controlar todo”, te cuentan, y así es, para qué creen ustedes que los ha puesto Hernando y cía al frente del partido en Almería. Justo es decir que a Fátima le falta algo de carisma entre la militancia, y más ante el votante, lo que también juega en su contra a la hora de unas votaciones. Su victoria, si la consigue, debe ser por una apuesta segura por parte de los sanchistas, y para ello solo valdría una clara imposición entre los votantes por parte de la dirección federal. ¿Dirá algo Antonio Hernando por orden del jefe?
El caso de Fernando y su candidato, el caballero Colomina, tiene el freno de la propia militancia. Si habla usted con estos, no goza Juanfra de una excesiva confianza por parte de sus compañeros, lo que puede hacer que su candidatura, si se llega a producir, no cuente con el apoyo necesario para lograr la victoria.
Antinio Ruano es un hombre agradable, simpático, cae bien entre la militancia, y ha unido su nombre a los que llamamos los desheredados de la dirección, la local y la provincial. Podrían los desheredados ganar la batalla. No es fácil, y así lo entienden los que en ella juegan. En un momento dado el pacto entre las otras dos alternativas, si ven que pueden perder las primarias puede llevar a que unan sus fuerzas contra Ruano.
Antonio, sin creer que sea ese candidato que devuelva la alegría al Psoe, lleva muchos años y aunque no se le ha visto madera de líder, sí puede darles un palo a las direcciones actuales, y eso se entiende que no se lo van a permitir.