Opinión

¿Inquietud o miedo?

Anciano en un banco del parque observa a inmigrantes, destacando la soledad y la incertidumbre de la situación. (Foto: Imagen generada por inteligencia artificial – Cibeles AI).
Juan Torrijos Arribas | Viernes 04 de septiembre de 2026

Los ciudadanos tenemos derecho a tener miedo, a ver con inquietud nuestro vivir diario, y más si hablamos de pequeños pueblos del interior. Hace años era posible engañar a los que desde la capital llaman catetos. Pero esos catetos hoy tienen móviles, viajan por las redes, se enteran de lo ocurre en otros municipios, oyen y ven lo que no cuentan las llamadas televisiones generalistas, las radios nacionales y la prensa local dedicada a las fotos. Y cuando no se les avisa de la llegada de un grupo de inmigrantes, o migrantes, como ustedes quieran, es normal que sientan inquietud por ellos, por sus familias y sus haciendas. Se habla de Purchena, pero en estos días en un pueblo del Andarax, Bentarique, su ayuntamiento ha aprobado la presencia de un grupo de menas en el hotel cerrado que allí existe.

Los vecinos están levantados, pero no solo los de este pueblo, los de Illar, Terque y otros municipios limítrofes están intranquilos. Tienen inquietud. Diría más, algunos demuestran miedo ante lo desconocido. No se me pongan buenistas, no es racismo, es simplemente que ven lo que viene ocurriendo en Cataluña, que las imágenes de lo que viene sucediendo en Ceuta les están llegando, y con ellas las mentiras, o las medias verdades del gobierno. Pero no tiene que irse muy lejos. Estos vecinos, mayores en su gran mayoría, tienen familia viviendo en El Ejido o en Roquetas, y estos le cuentan la realidad que en estos pueblos se está viendo cada día.

A ustedes, políticos y Ongs, se les llena la boca de humanidad, de niños desprotegidos, de la necesidad de darles un hogar. Y a los vecinos les parece de perlas. Pero si en pueblo en el que durante el invierno duermen como mucho setenta personas, el que sesenta, menas o adultos, los de Purchena lo son, y el gobierno lo ha reconocido, estén paseando delante de sus casas, sin nada que hacer durante horas y horas a lo largo del día...no les llena de tranquilidad.

[publicidad:922]

Es una pena que no lean ustedes, políticos y Ongs, los mensajes de los grupos de estos pueblos, especialmente los de las asociaciones de mujeres, muchas de ellas declaradas como socialistas. En ellos te cuentan las situaciones que se viven, el miedo que se pasa ante los robos, las extrañas furgonetas que transitan por las calles, el expolio que se hace en cortijos y fincas. ¿Inquietud, miedo? Pongan lo que quieran, piensen lo que les dé la gana, pero la gente de estos pueblos abandonados por los servicios de seguridad del estado tiene miedo ante lo que les pueda ocurrir en el futuro. Y hay que entenderlos, por lo menos comprender que el abandono genera miedo, y que el miedo acojona a las personas de mayor edad, esas que no se pueden defender, y que no hay quien las defienda. Ustedes todo lo solucionan diciendo que es racismo. La ministra de sanidad, una tal Mónica García, no tuvo reparos en acusar a todos los ceutíes de eso, de racistas.

Desde el palacio de la calle Arapiles, seguro que se les acusa a los vecinos de Purchena, Olula y dentro de unas semanas a los de Bentarique, Terque y aledaños de racistas, por quejarse de los nuevos vecinos que han llegado o por llegar.

TEMAS RELACIONADOS: