El campus de la Universidad de Almería se prepara para el nuevo curso académico 2026/2027 con una notable mejora en su seguridad cardiaca. Con la reciente instalación de tres desfibriladores en los edificios más alejados del núcleo central, se ha logrado un campus completamente ‘cardioasegurado’. Estos dispositivos han sido colocados en el Edificio de Usos Múltiples, el Aulario VI y el campo de fútbol, asegurando así que toda la comunidad universitaria tenga acceso a este equipo vital.
Con esta adición, la universidad cuenta ahora con un total de diecisiete desfibriladores distribuidos estratégicamente por todo el campus. Este esfuerzo no solo incluye la colocación de los dispositivos, sino también la capacitación del personal en su uso. Las estadísticas indican que las maniobras básicas de reanimación cardiopulmonar realizadas en los primeros minutos tras un incidente pueden aumentar las posibilidades de supervivencia en más del 50%. Así, la Universidad de Almería se posiciona como una Zona Cardioasegurada certificada por el Centro de Emergencias Sanitarias 061, lo que subraya su compromiso con la salud y seguridad de estudiantes y empleados.
La obtención de esta certificación no es solo resultado de añadir nuevos desfibriladores; también implica cumplir con estrictos requisitos para actuar eficazmente ante paradas cardiorrespiratorias. Los diecisiete desfibriladores están ubicados en puntos clave como el Centro Deportivo, la Casa del Estudiante, y varios edificios académicos y administrativos. Esta disposición garantiza que cualquier persona en el campus pueda acceder a un desfibrilador en menos de tres minutos.
Gabriel Aguilera, vicerrector de Sostenibilidad, Salud y Deportes, destacó: “Contamos con el número necesario de desfibriladores para salvar vidas, situados adecuadamente para aplicar técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar”. Además, la universidad ofrece formación continua a su personal, especialmente a aquellos en roles críticos como conserjes, para asegurar una respuesta rápida y efectiva ante emergencias. Este plan formativo se expandirá gradualmente a más trabajadores.
Desde el vicerrectorado se ha enfatizado que la UAL cumple con los requerimientos establecidos por la orden del 4 de junio de 2013. Esto incluye tener suficientes desfibriladores operativos localizados estratégicamente para que al menos el 75% de las personas usuarias puedan recibir atención adecuada en caso de emergencia. Asimismo, todos los desfibriladores están registrados conforme al Decreto 22/2012 sobre Desfibriladores Externos Automatizados.
Las enfermedades cardiovasculares son una causa significativa de mortalidad en sociedades occidentales, siendo la muerte súbita cardiaca un evento común fuera del entorno hospitalario. La atención inmediata a estas situaciones es crucial e implica seguir una serie de pasos conocidos como ‘cadena de supervivencia’, que incluye desde reconocer la situación hasta activar servicios médicos y aplicar maniobras vitales.
En caso sospechoso de parada cardiorrespiratoria, los centros del 061 instruyen a quienes alertan sobre cómo realizar maniobras básicas mientras llegan los equipos médicos. Se ha demostrado que estas acciones pueden ser efectivas incluso si quien las realiza carece de formación previa en primeros auxilios. Los primeros cinco minutos tras un evento crítico son determinantes; por ello, es esencial que cualquier persona presente actúe rápidamente alertando a emergencias y aplicando técnicas básicas como ventilación boca a boca o masaje cardiaco externo.
La disponibilidad inmediata de desfibriladores es fundamental para restablecer un ritmo cardiaco viable y minimizar el riesgo mortal asociado a estos eventos críticos.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 3 | Nuevos desfibriladores instalados en el campus. |
| 17 | Total de desfibriladores operativos en el campus. |
| 75% | Porcentaje de potenciales usuarios que pueden recibir desfibrilación en menos de tres minutos. |
| 5 | Minutos críticos tras una parada cardiorrespiratoria para actuar. |